¿Por qué el kpop salió en el informe big data? Una reflexión personal.
Es bien extraño que haga este texto ya que no soy fan del kpop. Me quedé en los tiempos cuando era popular el jmusic en el nicho del anime, aproximadamente en los años 2002-2005. En esa misma época la música coreana se escuchaba a a partir de juegos arcade como Pump it up o EZ2 Dancer, las competencias directas al título japonés Dance dance revolution. Se supone que por ahí comenzó todo en Chile y Latinoamérica.
En los años siguientes de a poco comenzaron a surgir bandas que tenían cierto parecido a las Spice Girls o los Backstreet boys, pero con más personas y con una producción audiovisual mucho más potente. De la noche a la mañana el kpop se convirtió en una verdadera industria musical que hizo crecer culturalmente a Corea del sur. Incluso es tan loco todo esto que uno va al barrio chino de Chicago o al Patronato de Santiago de Chile, y existen tiendas dedicadas full a este nicho.
Por otro lado tenemos una especie de fandom de internet con sus propios códigos. Hasta hace poco me enteré el concepto de Fancam, que lo traduciría como el estilo propio para hacer spam en redes sociales con un toque muy cool. Pero uno creería que es un movimiento apolítico ¿no?
A finales del año 2019, apenas dos meses y medios del surgimiento del estallido social chileno, el gobierno da a conocer un informe muy particular. Se vendía como el estudio más serio sobre redes sociales en Chile. Y por alguna extraña razón incluye el kpop en sus resultados. Según ellos, gran parte de los manifestantes les gustaba esa música y tienen fuerte compromiso político.
Hubo un momento en que se habló de la influencia extrajera en el movimiento social. Por otro lado tuvieron que salir ciertos expertos a desenredar la volada que se crearon los diseñadores del informe big data. Incluso el tema no pasó desapercibido en el mundo y la obra del gobierno chileno apareció en los noticieros surcoreanos, dejando a sus habilitantes con cara de “¿qué pasó aquí?”.
Obviamente el informe es muy malo. Interpretó de manera superficial el gusto musical de cierta población joven. Probablemente ellos vieron que muchos comentarios asociados al movimiento social venía de usuarios fanáticos del kpop. Pero no supieron leer si ese fandom tiene cierta relevancia en la actualidad. Aparte que no siempre los comentarios de Twitter representan lo que ocurre en las calles.
Lo que sí fue real es que varios meses después el fandom kpoper fue relevante para las protestas del Black live matters en Estados Unidos. Ellas llenaron de vídeos la aplicación iWatch Dallas app, el cual se utiliza para el orden público de ese país. También fue ese mismo público que funó un evento de Donald Trump en Tulsa, ocupando todo el registro online gratuito dejando los asientos sin público.
¿El informe big data tenía razón? No del todo ya que se han visto más otakus que kpopers en las marchas. Pero posiblemente exista un potencial político en ese nicho. A pesar que el kpop se asocia como algo conservador dentro de la sociedad surcoreana, para occidente parece ser una alternativa a la cultura hegemónica.
¿Vamos a ver más actos políticos por parte de kpopers en internet? No se descarta. Lo que sí es importante resaltar que siempre se ha visto lo juvenil como algo apolítico, sin interés en la contingencia nacional. Es cosa de recordar que los inicios del estallido social chileno fueron impulsadas por adolescentes, sobre todo las estudiantes de diversos colegios. Y eso generó la movilización social más importante del siglo XXI en Chile, aparte de las protestas contra Pinochet y las estudiantiles (El movimiento pingüino del 2006. La del 2011 y la de 2018 en parte).
El informe big data no supo interpretar los datos. Tampoco supo categorizar los usuarios a favor de las marchas. No hizo la relación con el tema social. Esto habla de la enorme desconexión que tiene el gobierno con la sociedad. Y por lo mismo no sabe tampoco interpretar un sector de ello, les jovenes*.
Obviamente no debería ser sorpresa de nadie este tipo de situación. Pero hay gente que se compra el discurso oficial del gobierno y se traga todas estas tonterías. Y es ahí donde hay que tener cuidado, sobre todo cuando uno todavía vive con el familiar facho que mira el noticiero. Y quizás empiece a demonizar los gustos de les adolescentes de la familia. Es aquí donde uno no puede tener un rol pasivo y hay que frenar estas cosas.
Por último, independiente de cómo uno lee las noticias, nunca hay que detenerse y mantener la visión crítica de las cosas. El gobierno de turno va a buscar estrategias discursivas para criminalizar un sector de la población. Hay que tener ojo al respecto ya que puede ser escusa para que alguien tenga problemas con la policía. Considerando lo anterior, tratar de denunciar las publicaciones fake news y no dejar de los familiares agarren papa con esos temas.
*lo ponemos en lenguaje inclusivo para incorporar la realidad lgtbqia+, sobre todo trans.












