La distancia es solo quererte más despacio y borrarla cada vez que te escribo.
En nosotros no ha existido jamás tiempo perdido, solo que nuestras almas no habían tenido la oportunidad de coincidir.
Y ahora, entre lo que me quieres y te quiero, hay un universo de estrellas inabarcable… aprendiendo a pronunciar nuestros nombres.
Un beso más grande cada vez.















