Pablo Martínez: “Esta música merece entrar en el canon español”
[El pianista español radicado en Estados Unidos Pablo Martínez (Alcira, 1991) / Eduard Gavril]
En su primer álbum como solista, que publica el sello granadino IBS Classical, el pianista valenciano residente en Houston Pablo Martínez reivindica el legado pianístico de Joaquín Nin-Culmell
Nacido en Alcira en 1991, Pablo Martínez desarrolla desde hace más de una década su carrera en Estados Unidos, donde reside tras completar allí sus estudios de máster y doctorado. Su primer álbum, publicado por IBS Classical, está dedicado a las Tonadas de Joaquín Nin-Culmell (Berlín, 1908 – Berkeley, 2004), un compositor singular: hijo del pianista y musicólogo Joaquín Nin Castellanos y hermano de la escritora Anaïs Nin, discípulo de Manuel de Falla y una de las personalidades más cosmopolitas de la música española del siglo XX. Instalado durante gran parte de su vida en Estados Unidos, Nin-Culmell desarrolló una obra profundamente vinculada al folclore español, al que dedicó una de sus creaciones más personales: las cuarenta y ocho Tonadas para piano, pequeñas miniaturas inspiradas en melodías tradicionales de muy diversas regiones. Para Pablo Martínez, este repertorio constituye una de las grandes asignaturas pendientes del piano español.
–¿Qué papel ha desempeñado su propia experiencia viviendo lejos de España en este proyecto dedicado a Nin-Culmell?
–No ha condicionado mi acercamiento a esta música; más bien lo ha estimulado. La nostalgia es un elemento muy poderoso y aparece continuamente en la creación artística. Yo llevo ya casi doce años fuera de España y es algo que forma parte de mi vida cotidiana. Cuando descubrí a un compositor del calibre de Joaquín Nin-Culmell, que además vivía esa misma nostalgia por España, sentí una conexión inmediata. Leyendo las pocas entrevistas que pude encontrar comprobé que hablaba de España con una emoción enorme. Toda su obra está orientada hacia el folclore español y entendí que esa nostalgia era uno de los motores de su música. Eso reforzó definitivamente mi decisión de dedicarle este proyecto.
–El descubrimiento llegó durante la pandemia. ¿En qué momento pasa de la curiosidad a decidir que debía convertirse en su primer disco?
–Fue un proceso gradual. Yo estaba escribiendo mi tesis doctoral en la Universidad de Houston y, casi por accidente, encontré en los archivos de la Universidad de Berkeley buena parte de su legado. Empecé a investigar y aparecieron las Tonadas. Me impresionó descubrir una obra capaz de reflejar la riqueza del folclore español desde una perspectiva mucho más amplia que la habitual, recorriendo prácticamente toda la geografía del país. Al mismo tiempo yo estaba pensando cuál debía ser mi primer álbum. Sentía un enorme respeto por el gran repertorio pianístico y no quería grabar algo que ya habían dicho magistralmente otros intérpretes. Necesitaba encontrar una música que conectara conmigo de una forma especial y que, además, mereciera ser conocida. Ahí las dos ideas acabaron uniéndose.
–¿Por qué cree que un compositor de la categoría de Joaquín Nin-Culmell sigue siendo tan poco conocido en España?
–Creo que el hecho de haber echado raíces en Estados Unidos influyó mucho. Desarrolló allí una carrera muy importante como profesor y director, y cuando un músico desaparece durante años del panorama de su propio país resulta muy difícil mantener la visibilidad. Yo mismo lo experimento. Si pasas cinco o seis años fuera, prácticamente tienes que volver a empezar. Además, aunque fue uno de los pocos compositores que trabajó directamente con Manuel de Falla, la Guerra Civil y el exilio interrumpieron esa relación antes de que pudiera consolidarse. Creo que ese vínculo nunca llegó a adquirir en España la relevancia que realmente tuvo.
–Llama la atención que en las Tonadas no aparezca Andalucía, precisamente cuando el nacionalismo musical español suele identificarse con ella.
–Creo recordar que el propio Nin-Culmell comentó en alguna ocasión que sentía que ahí no tenía nada que aportar después de Falla. Le profesaba una admiración inmensa y, por respeto, prefirió no entrar en ese terreno. Como intérprete, sin embargo, esa ausencia resulta muy interesante porque permite mostrar una imagen mucho más amplia del folclore español. Tenemos una riqueza musical extraordinaria y estas piezas permiten descubrir un repertorio que va mucho más allá del canon habitual de Albéniz o Falla.
–En el libreto define las Tonadas como una especie de “Mikrokosmos español”. ¿En qué sentido dice eso?
–No porque pretenda ser un catálogo exhaustivo de todas las regiones españolas. De hecho, hay comunidades que no aparecen. Creo que Nin-Culmell simplemente trabajó con el material que había recopilado personalmente en sus viajes, libreta en mano, anotando melodías populares. La comparación con Mikrokosmos nace más bien por la capacidad que tienen estas pequeñas piezas para crear un universo enorme a partir de formas muy breves. Siempre me ha fascinado la miniatura pianística, el preludio, la pieza corta. En muy poco tiempo cada una consigue construir un mundo propio.
–¿Hasta qué punto las Tonadas son folclore y hasta qué punto son creación personal?
–El propio Nin-Culmell lo explicó muy bien. Él decía que no pretendía hacer una transcripción historicista de las melodías populares. Partía de una idea, de un canto existente, pero después desarrollaba libremente ese material. El ejemplo más evidente es El cant dels ocells: la melodía está ahí, pero enseguida aparecen nuevas voces, armonías y desarrollos que pertenecen completamente al compositor. Utilizaba una imagen preciosa: decía que una melodía escrita en un papel es como una mariposa disecada; el intérprete tiene que devolverle la vida para que vuelva a volar. Creo que esa metáfora resume perfectamente su manera de entender estas piezas.
–Desde el punto de vista pianístico, ¿cuál ha sido el mayor reto de la grabación?
–La caracterización. Mi mayor preocupación era que cada pieza tuviera una personalidad completamente distinta, como si cada una contara una historia diferente. La forma breve parece sencilla porque dura poco, pero precisamente por eso exige convencer desde la primera nota. He trabajado mucho cantando estas melodías, intentando descubrir qué imágenes evocaban, qué atmósfera tenía cada una, si era una danza, una canción campesina o un paisaje determinado. Solo así podía conseguir que cada tonada tuviera una identidad propia.
–¿Qué espera del disco?
–Espero que contribuya a que esta música sea mucho más conocida. Merece entrar en el canon musical español. No se trata de sustituir a Albéniz, Granados o Falla, porque cualquier pianista español tiene que conocer ese repertorio. Se trata de enriquecerlo. Si hoy hay un lugar perfectamente consolidado para la música de Mompou, no veo por qué no puede existir también para Joaquín Nin-Culmell. Estas obras funcionan magníficamente en concierto, como apertura de un programa o incluso como propinas, y creo sinceramente que tienen mucho recorrido tanto en las salas como en los conservatorios.
[Diario de Sevilla. 19-07-2026]
La ficha TONADAS FOR PIANO Joaquín Nin-Culmell (1908-2004) Libro 1 [1956] 1. Saratarra naizela (Vascongadas) 2. Jota castellana (Palencia) 3. Canción de labrador (Baleares) 4. Arada de Salamanca 5. Diferencia sobre la arada de Salamanca 6. Charrada de Salamanca 7. Baile de Burgos 8. Vaqueirada (Asturias) 9. Jota alicantina 10. Muñeira (Galicia) 11. Cantar de pandeiro (Galicia) 12. Alalá (Galicia) Libro 2 [1957] 13. Jota castellana 14. Canción de labrador (León) 15. Copla castellana 16. Canto de ronda (Castilla) 17. Copla extremeña 18. Jota extremeña 19. Canción otoñal (Vascongadas) 20. Copla asturiana 21. Seguidilla murciana 22. Canción de trilla (Murcia) 23. Canto de arriero (Galicia) 24. Muñeira (Galicia) Libro 3 [1969] 25. Folias (Valencia) 26. Copla asturiana 27. Baile de gaita (Asturias) 28. Canción asturiana 29. Pandeirada (Galicia) 30. Motivo de Santo Domingo (Canarias) 31. Mateixa (Baleares) 32. Vou-veri-vou (Baleares) 33. Copeo de Sineu (Baleares) 34. Cavallets de Felanitx (Baleares) 35. Ball d’Artà (Baleares) 36. Mateixa (Baleares) Libro 4 [1969] 37. Ball del vano i del ram (Cataluña) 38. Ratolinesa (Cataluña) 39. Ball de garlandes (Cataluña) 40. Ball de Sant Farriol i bolangera (Cataluña) 41. El cant dels ocells (Cataluña) 42. Ball pla i l’esquerrana (Cataluña) 43. Canción de campo (León) 44. Paleo (Extremadura) 45. Jota extremeña 46. Canción (Vascongadas) 47. Zortzico (Vascongadas) 48. Jota castellana Pablo Martínez, piano IBS Classical
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Joaquín Nin-Culmell · album · 2026 · 48 songs














