Amigas nunca faltan, y agradezco tener las mejores. Las que están en mis momentos más tristes -que casi no existen, duh- y las que me acompañan en los más divertidos, en mis locuras, en mis ideas y mis proyectos. Gracias, mis amores, en San Valentín, festejo su amistad. (también dedico un pedacito de este mensaje a ese Slytherin que el sombrero seleccionó mal; sabes bien que eres un Gryffindor mal seleccionado. Te quiero, pero no te confundas, no de esa manera.) —Rye-Rye












