Lo que no te mata te hace escribir poesia
o cuentitos.
No me mató, no me mataste. Pero tampoco me dejaste seguir. Este viejo amor no es tuyo. Este amor. ¿Es de alguien?
Todo empezó con ganas de irme lejos de vos. Pero se convirtió en mucho más que eso. Me olvidé de vos, surgió un nuevo motivo. Más fuerte. Mucho más. Siempre deseo que te vaya bien. Pero eso ya no es de mi incumbencia.
Volé, vi las nubes desde arriba. Y ya no me importó ver más. Tal vez la melancolÃa que irradia el cielo me hizo tomar decisiones. Nada más. Esa mÃstica, pasión extraña. Ese latir fuerte del corazón, ese que sentÃs como que se te está por salir del pecho y a la vez querés disimular. Si. Sabes de qué hablo.
Si el barba me lo permite, en 365 dÃas más les cuento cómo salió esta decisión.
Quiero cuidad.










