Los convives
Mis convis no se cuentan con los dedos, tampoco necesito estar montada encima de ellos para saber que están conmigo.
No andan con pretensiones glamurosas, tampoco se creen lo que no son y humildad es lo que les sale por los poros.
Trabajan sin descanso y son felices como son, no andan con una habladera y tampoco se enrollan cuando asaltan los problemas.
No se miran feo y se tratan con respeto.
Andamos cada uno por su lado, en el barrio, en la urbanización, en la pista, pero cuando nos encontramos, somos los que somos.
Mis convis son reales, no andamos escribiéndonos por redes sociales, nos vemos a las caras, se prende una buena y hablamos.
No tenemos toda una vida compartiendo, pero estamos claros, como dice la canción, que nos conocemos de antes.


















