La ‘guerra santa’ de Halil Kanacevic
El baloncesto universitario está plagado de pequeñas pero encarnizadas rivalidades que lo hacen apasionante. Por eso, pese a que todas las luces se las lleva el gran torneo de marzo, lo cierto es que los partidos con más ambiente se juegan antes. Con el paso de los años, algunas instituciones, que normalmente comparten Conferencia, generan una historia en común que se va heredando entre generaciones. Sin embargo, algunas enemistades van mucho más allá.
Es el caso del llamado Big Five. Una competición no oficial entre las cinco universidades más importantes del área metropolitana de Philadephia: Pennsylvania, La Salle, Saint Joseph's, Temple y Villanova. Todos los años, durante la temporada regular, los cinco equipos, que está encuadrados en cuatro Conferencias diferentes, juegan entre ellos y se disputan un campeonato informal. Informal, sí, pero tremendamente importante. “Quien diga que ganar el Big Five no es un trofeo, no es de Philadelphia”, dice el lema.
Por su fuese poco, dentro de esta enorme rivalidad local subyacen otras tramas individuales. Un sub texto dentro del sub texto, el culmen de la competición deportiva. Es el caso de la relación existente entre Villanova y St. Joseph's. Dos instituciones que empezaron a jugar entre ellas en la década de 1920, mucho antes de que el Big Five se estableciese. Debido al carácter religioso de ambas universidades -Villanova pertenece a los agustinos mientras que St Joe's, como es conocida, es de inspiración jesuita-, cada partido entre Wildcats y Hawks es conocido como 'Holy War' -la guerra santa-. No sé si santa, pero los enfrentamientos en ocasiones sí son una auténtica batalla.
Fue el caso de la edición de 2012, jugada en casa de Villanova. Halil Kanacevic, defendía entonces los colores de St. Joseph's, que a mediados del segundo tiempo se mantenían en el partido a pesar del ambiente hostil. La tensión era máxima cuando, con 10 minutos por jugarse, el ahora pívot rojillo conseguía anotar un triple que daba aire a los suyos. ¿Su celebración a la rabia contenida? Una doble peineta dirigida a la sección estudiantil del pabellón, conocida como 'Nova Nation'.
El gesto, claro, escandalizó al país. No hay que olvidar que, a pesar de todos los intereses que envuelven a este tipo de encuentros, en el fondo no deja de ser un encuentro entre dos equipos universitarios. Esto es, dos instituciones dedicadas a la enseñanza. El jugador, un hombre de fuertes valores familiares, explicó que, durante todo el partido, el sector en el que se sitúan los estudiantes locales se había estado metiendo con su madre. Algo que le había llegado a sacar de sus casillas. No obstante, merece reseñar que, poco después, Kanacevic se mostró arrepentido, aceptando la sanción impuesta por la propia Saint Joseph's de dos partidos sin jugar.
Curiosamente, aquellos dos partidos en la grada impedirían que su tío Rizo, que había viajado desde Montenegro para verle jugar, pudiese cumplir su propósito de ver a su sobrino jugar en directo. Es el motivo por el que, la siguiente temporada, el pívot pasó a lucir el número 45 que ahora le acompaña en el CAI Zaragoza. Esta historia está mejor explicada en la edición número 98 de AD Basket.
¿En cuanto al partido? A raíz de la doble peineta ejecutada por Kanacevic la presión ambiental se volvió insoportable. Así, a falta de dos minutos para terminar, St. Joe's iba ganando por 58-61. Kanacevic, totalmente fuera del encuentro, perdió el balón y permitió que la cosa se estrechase (60-61). En la siguiente posesión, el pívot rojillo evidenció que la situación le había sobrepasado y falló dos tiros libres. En la otra canasta, con medio minuto por jugarse, el escolta de los Wildcats James Bell mostraba sangre fría y mataba el choque con un triple (63-61). Por si fuese poco, Kanacevic todavía volvería a perder la bola una vez más, aunque esta vez tras una mala jugada colectiva de los Hawks. Bell, otra vez, esta vez desde el libre, rubricó el 65-61 con el que terminó el choque.
James Bell. El mismo que este miércoles se enfrenta al CAI como jugador de Sluc Nancy.














