Cómo conservar el CBD en verano para que no pierda calidad
Cuando compras un producto de CBD buscas que conserve su aroma, su textura y todas sus propiedades. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces pasa desapercibido: cómo lo almacenas una vez llega a casa. Durante el verano, las altas temperaturas pueden acelerar el deterioro de flores, resinas y aceites, haciendo que pierdan parte de su calidad antes de lo esperado.
Por suerte, evitarlo es bastante sencillo. En este artÃculo te dejamos varios consejos prácticos para conservar el CBD en las mejores condiciones los meses más calurosos del año. ¡Toma buena nota!
Conservar las flores de CBD
Las flores de CBD son, probablemente, el formato más sensible a las altas temperaturas. Si dejas un bote de flores cerca de una ventana o dentro del coche, el calor evaporará los terpenos (responsables de su olor y sabor) y acelerará la degradación del cannabidiol. El resultado es un cogollo seco, quebradizo, áspero y casi sin aroma.
Aunque este deterioro no se produce de un dÃa para otro, sà es un proceso progresivo. Cuanto más tiempo permanezcan las flores expuestas al calor, la luz y el oxÃgeno, antes perderán las caracterÃsticas que las hacen especiales. Por eso merece la pena dedicar unos minutos a guardarlas correctamente desde el primer dÃa.
Para protegerlas, lo mejor es utilizar tarros de cristal herméticos y preferiblemente opacos o de color ámbar. Conviene evitar las bolsas de plástico con cierre tipo zip ya que generan electricidad estática que desprende los tricomas de la flor y no aÃslan bien del calor ni de la luz.
Almacena los tarros en un lugar de la casa fresco y oscuro como un armario o el interior de una despensa. Procura que la temperatura no supere los 20 °C. y trata de no manipular las flores más de lo necesario. Abrir constantemente el tarro y dejarlas expuestas al ambiente, acelera la pérdida de humedad y su deterioro.
Si compras distintas variedades, es muy importante conservar cada una en su propio recipiente. Asà evitarás que los aromas se mezclen y cada flor mantendrá mejor su perfil de terpenos.
Conservar las resinas de CBD
Aunque muchas personas utilizan indistintamente los términos hachÃs CBD y resina de CBD, existe una pequeña diferencia. La resina es la materia prima rica en tricomas de la planta, mientras que el hachÃs CBD es el producto obtenido tras prensar esa resina para darle la textura y el formato que normalmente encontramos en el mercado.
Las resinas no son tan delicadas como las flores, pero eso no significa que soporten bien el calor. Las temperaturas elevadas pueden hacer que se reblandezcan y se vuelvan pegajosas, aparte de perder parte de los terpenos responsables de su aroma.
Para conservar bien las resinas de CBD, lo ideal es envolverlas en papel vegetal (papel de horno) y guardarlas dentro de un tarro de cristal hermético. Evita conservarlas directamente envueltas en plástico, ya que con el calor pueden adherirse con facilidad y hacer que se pierda parte del producto al manipularlo.
Si en tu casa hace demasiado calor, puedes meter el frasco en el cajón de las verduras de la nevera. Eso sÃ, antes de abrirlo, deja que recupere la temperatura ambiente durante unos minutos para evitar que la humedad de la condensación arruine el producto.
También es recomendable mantener el envase alejado de radiadores, electrodomésticos que desprendan calor o estancias donde la temperatura cambie constantemente a lo largo del dÃa.
Conservar aceites de CBD
A menudo se piensa que los aceites de CBD apenas necesitan cuidados porque vienen protegidos en un frasco. Sin embargo, el calor y la luz también pueden afectar a su calidad y volverse rancios ante los cambios bruscos de temperatura.
Para mantener tu aceite en perfecto estado, asegúrate de cerrar bien el frasco justo después de utilizarlo. La entrada constante de oxÃgeno acelera la oxidación natural del extracto y puede alterar poco a poco su aroma y sus caracterÃsticas.
Guárdalo en un lugar fresco, seco y protegido de fuentes de calor radiantes. Lo ideal es conservar siempre el envase en posición vertical para minimizar el contacto del aceite con el cuentagotas y evitar posibles fugas o contaminaciones.
Si la temperatura de tu vivienda es disparatada durante el verano, guardar el frasco en la puerta del frigorÃfico es una excelente opción. Si notas que la textura se vuelve un poco más densa con el frÃo, simplemente frota el frasco unos segundos entre las manos antes de usarlo para que recupere su fluidez natural.
Como ves, cuidar la calidad del CBD en verano no es tan complicado. Adoptar estos hábitos tan sencillos te asegura que tus productos mantengan intacto su aroma, consistencia y propiedades terapéuticas durante toda la temporada de calor. Pon a prueba estos consejos para seguir disfrutando de una experiencia insuperable y de todos los beneficios del CBD.



















