Discúlpame amor, pero mis antiguas heridas y estos últimos días me han enseñado algunas cosas.
Yo ya no creo en que el amor es perfecto.
Ya no creo en príncipes azules montados a caballo, en cuentos de hadas, ni en finales felices.
No creo tampoco en hombres que prometen la luna y las estrellas, ni en los que me dicen esas frases prefabricadas y desgastadas de "te esperaré todo el tiempo que sea necesario" o "Si te vas algún día me muero".
Ya no creo en hombres que quieren quedar bien todo el tiempo, ni en los que posan mucho para que no se les note la barriga o cambian la voz en cuanto me ven.
Sin embargo, creo en los chicos que a sus veintitantos sufren de crisis existenciales, que tienen sus días buenos y sus días malos, que hablan con la verdad, que me regalan sonrisas sinceras, que defienden sus pasiones.
También creo en los chicos que no me dan flores, pero me dedican canciones de Rock, que no me dan largas platicas sobre lo bien que se portarían conmigo y el cambio que marcarían en mi vida pero que día a día me muestran su verdadero yo.
Yo ya no quiero amor mio, que intentes quedar bien conmigo, quiero que seas tu mismo, que si te duele el estomago, que si comiste cebolla, que si no te gustan las pelis románticas, que si este sábado prefieres irte con tus amigos, que si no me llamas 10 minutos después de que te colgué, que si te tomas unas horas para pensarte las cosas, esta bien! es real! a mi también me ha pasado! esto también yo lo hago. Esta bien, por que yo ya no puedo prometer los "para siempre's" ni los finales felices, sin embargo prometo procurar hacerte sonreír y escucharte cuando hables, y estar contigo en los días que me necesites a tu lado.
Si me quieres, demuéstramelo y respetame
Si quieres estar conmigo, quédate, sino, eres libre de marcharte
Disculpa de nuevo amor, por que ya no te quiero perfecto, sino, simplemente REAL