Yo lo recuerdo un poquito diferente O yo ya me volví loca, o acá hay alguien que miente
seen from United States

seen from United States

seen from France
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Venezuela
seen from United States

seen from Singapore
seen from Kazakhstan

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Singapore
seen from United States
seen from United States
seen from Singapore

seen from United States
Yo lo recuerdo un poquito diferente O yo ya me volví loca, o acá hay alguien que miente

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Sunday blues
@amarantoo
@valemomteros
[21032023] fragmentos de canciones con dedicatoria.
¿cón dedicatoria? sí, con dedicatoria.
UPDATE:
se canceló, quedé como e s t ú p i d a.
Pienso en tí, cierro los ojos, suspiro, sonrío y te mando a la chingada otra vez...

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Te quedaron tan grandes los zapatos de la amistad, que preferiste seguir caminando descalzo.
Siri
Entre la última y la primera, hay una puta de distancia.
.
.
... Y entonces, nos encontrábamos en una casa fría. Era de noche, había muchas estrellas, el pasto estaba mojado y los grillos tocaban sus violines en una esquina. Tú me habías invitado. Yo deseaba que fuera como algo importante, pero siempre iba como “la segura”.
Fue una noche casi perfecta, habías estado muy cariñoso conmigo, todo el día a mi lado. Respetuoso, cálido, coqueto y adorable. Yo me sentí especial por un momento, hasta que tus labios pronunciaron las siguientes palabras:
“Al fin encontré a la niña perfecta para mí”.
... y entonces, nos recordé. Yo no era ni un mísero insecto en comparación, ni de ella ni de ti.
Me volví a situar en la realidad.
Sonreí, inclusive reí.
Mi calidez no disminuyó; mi corazón, por otro lado, cayó al suelo y en menos de una milésima de segundo, había mil cachitos de éste por doquier.
... Y entonces, pasó, de nuevo.
Me besaste, otra vez, recordándome la razón de mi estadía ahí: la opción fácil, la opción segura, la pinche puta que iba acceder a lo que sea.
Porque cuando tú tenías varias opciones, siempre siendo yo la última, tú siempre fuiste mi primera.
¿Por qué no me sorprende?
Claro, no me sorprende que ella es porque, en definitiva, ella es.
No hay de qué sentirse enojada, ¿o si? Digo, evidentemente no hay razón; es obvio que es absurdo sentirse tan molesta.
Ay disculpa, se me metió un todo lo qué pasó entre ella, tú eligiéndola y yo, por supuesto, siendo el pinche plato de segunda mesa en el ojo.
¿Será non sequitor? ¿Quizá un poco absurdo? ¿Elocuencia? ¿Para qué?
Nadie vendrá a leerme, nadie vendrá a preguntar, nadie vendrá a resaltar lo obvio, lo absurdo, lo ridículo que es sentirse mal por una pinche publicación. ¿O quizá no es eso, sino todo lo que ella conlleva?
¿Por qué? Me pregunto: ¿por qué esto me atormentó de nuevo? ¿Por qué se me volvió a anudar la garganta? ¿Por qué sentí tanta furia? Estoy harta de esto.