Recuerdo que fue en otoño.
Era un dÃa común como cualquier otro, excepto para mi corazón, ya que este latÃa a mil por hora... ¿La razón? Estábamos solos pero juntos...
Entonces nos sentamos y el decidió recargarse en mi sin saber que me dan ataques al corazón cuando lo hace. Pero obvio no lo iba a saber, soy demasiado discreta para que el lo note, supongo. Y entonces comenzamos a hablar de nuestras tÃpicas tonterÃas sin sentido que tanto me gustan y hacen sonreÃr como lo que somos, dos estúpidos enamorados uno del otro con sentimientos que ocultar *por lo menos yo, odio que los demás se enteren de mis sentimientos, por el bien de todos*. Un par de sonrisas únicas que esconden tras ellas un motivo, un hermoso motivo. Un sentimiento, amor...
Entonces, nuestros pensamientos fueron interrumpidos por una mariposa. Dijiste que ella era linda... Concordé contigo y comenzamos a discutir sobre su color y el tipo de mariposa que era. Te dije que era una mariposa monarca y tú, recostado en mi hombro lo negaste y dijiste que era sólo una mariposa naranja. Seguimos hablando y 3 diferentes mariposas del mismo tipo se posaron en mi pierna y en mi brazo. Dijiste que era raro y yo me sonroje, pues no podÃa decirte que todas aquellas mariposas naranjas salÃan de mi y mis sentimientos hacÃa ti en aquel otoño frÃo y de color naranja cálido como las mariposas que vimos ese dÃa y no pude explicarte que todas ellas eran para ti, mis sentimientos expresados gráficamente en mariposas naranjas... Las cuales sólo tu creas con el simple hecho de recargarte en mi hombro y sentir tu respiración contra mi cuello u hombro. Asà que ya te imaginarás todo lo que causas en mi. Y si quieres ver más mariposas naranjas sólo ven a mi y recuesta te un tanto conmigo...
Lzmd.












