Lo peor que se te puede olvidar llevar a un trillo son las condiciones, y con los tranques típicos de la temporada, o cuando llegan las lluvias, resulta un poco difícil salir a trillar o entrenar en calle. Siempre queda la opción de ir a un gimnasio y hacer una rutina de spinning o xtreme bike, pero lo que mejor me resulta es entrenar en casa, a la hora que yo quiera y sin tener que preocuparme por no repetir el outfit, chuzo... y es que hay gente que fijo viven en el gimnasio para ver que te pones.
Comprar una bicicleta estática o elíptica puede resultar prohibitivo, no entregan un verdadero entrenamiento en la mayoría de los casos, y además son super imprácticas por el espacio que ocupa guardar otro chéchere de semejante tamaño en la casa. Solución? Entrenar con tu propia bici en casa.
Para esto necesitas un rodillo o un trainer. Aunque realizas el mismo ejercicio en ambas, un rodillo es un conjunto de 3 rodillos en realidad, que conforman una plataforma sin fin, en la que te montas con tu bici y, la que además te permite realizar un ejercicio isométrico dinámico al contraer casi todos los músculos del cuerpo tratando de mantener el equilibrio, pues no hay nada que ayude a sostener la bike; lo negativo es que la única resistencia que oponen estos aparatos son los propios cambios de la bici, a cambio más duro más resistencia. En cambio, los trainers brindan un muy buen entrenamiento, en algunos casos hasta progresivo, poniéndose más dura la cosa, entre uno más duro pedalee, y no tienes que preocuparte por caerte (si todavía no has hecho click en el link del rodillo, dale que te conviene).
Como en todo, hay trainers de varias clases, cada uno con sus pros y contras. Los más básicos, como el que estaba usando en casa, utilizan solo el viento como resistencia al hacer girar una propela, generando muchísimo ruido y también mucha vibración. De que entrenas, entrenas, pero la única forma de entrenar con estos dos factores juntos: audífonos y música alta! Buscando uno que me permitiera realizar un entrenamiento más completo y que hiciera el menor ruido posible (porque ya cuando los vecinos se vienen a quejar es mejor llevar la fiesta en paz…), busqué asesoría en la base de reseñas y opiniones más grande del mundo.
Luego de mucho investigar, me entero que hay trainers con resistencias magnéticas, hidráulicas, electrónicas y hasta algunos donde no montas la llanta, sino acoplas la bici directamente por la cadena a un set de piñones (cassette) que trae el trainer... vainas que inventan. Debido a las calificaciones de los usuarios y sus reviews, me decidí por un trainer de resistencia hidráulica, que aportaba los dos requisitos que buscaba: el Cycleops Fluid2, el más vendido en Estados Unidos y puesto en Panamá a los mismos precios de Internet por los amigos de STV Bikes.
A primera impresión, resaltaba el hecho de ser de mucha mejor construcción que la del modelo de comparación, y el sistema de anclaje con la bici, permite con una solo movimiento de palanca sujetarla o desengancharla, haciendo que sea mucho más fácil el poder usarla en el trainer o sacarla a pasear. Lo otro importante es que permite bicicletas de montaña con llantas de hasta 29”, lo cual no es muy común en los trainers. OJO, en cualquier trainer o rodillo, lo más preferible es usar una llanta sin tacos tipo slicks o para calle, ya que cada taco por pequeño que sea, incrementa drásticamente el ruido que se produce al entrenar. Otro punto a tomar en cuenta, es que los trainers están diseñados para funcionar con pasadores de llanta tipo quick release. Si tu bici es thru axle, tendrías que conseguir un adaptador.
Al llegar el momento de la prueba de fuego… *solo sonrisas*. Se sentía de verdad el ejercicio. En los trainers hidráulicos, al pedalear se mueve una propela dentro de un fluido hidráulico, haciendo que resulte más difícil desplazar su contenido entre más rápido se quiera ir, lo que genera más resistencia. Pero aún más importante: no hace casi ruido, cero vibración! Pero cuánto es “menos ruido”? Hice la comparación con un app de medición de decibeles (sound meter – de Smart Tools Co.), y estos fueron los resultados:
Montando una bici con llantas slicks de 1.8” a 60psi a todo lo que da, se llegan a alcanzar 88 decibeles en el trainer básico, comparable al sonido de tráfico intenso (con un “yacama” de ñapa diría yo!). Mismas condiciones en el Fluid2 solo 80 decibeles, equivalente a estar en un área residencial de noche*. No es completamente un murmullo, pero en la tabla de comparación de decibeles, los números no representan un incremento aritmético, si no un aumento exponencial, por lo que 88 vs 80 no son solo 8 puntos por encima, si no 8 veces completas más ruidoso. Una diferencia de la tierra a la luna, estoy seguro que los vecinos ya piensan que me aburrí de montar bici.
Por último, para sacarle el jugo a tu nuevo trainer o rodillo, consigues excelentes resultados realizando un entrenamiento por intervalos, incrementando la resistencia y controlando el ritmo cardíaco en diferentes zonas por lapsos de tiempo, simulando las exigencias de un trillo, como lo son los esfuerzos que se realizan al encontrar obstáculos repentinos, lomas empinadas y los cambios continuos de cadencia que caracterizan al mountain bike. Esto lo puedes lograr utilizando un monitor cardíaco; aún mejor si el monitor es bluetooth, ya que puedes linkearlo directamente a tu celular y a un sinnúmero de apps como Polar Flow, Endomondo o Runtastic, pudiendo ver tu entrenamiento en tiempo real. Ya si nos ponemos bien pikys, podemos añadir otras ayudas electrónicas como medidores de potencia y velocidad, los cuales bien utilizados, nos pueden ayudar a mejorar nuestra condición física considerablemente, al trazarnos metas sobre incrementos continuos.
Nos vemos en el trillo y hagas lo que hagas, no dejes de entrenar.
*Las tablas de comparación de decibeles pueden variar entre una página y otra. El ruido descrito que realiza el trainer en cuestión de “zona residencial de noche”, es el que máss se asemeja a la realidad.