El paso de los años, lo vivido, las experiencias, los triunfos y fracasos, el amor y desamor, las ilusiones y desilusiones, las trampas, las metidas de pata, los vuelos altos, las grandes cosas que nos muestra la vida y un sin fin de cosas más; son lo que nos ha enseñado que está es nuestra responsabilidad total y completa y que nuestras actitudes nos muestran el camino hacia nuestra felicidad.
De nadie más es el trabajo de cuidar de mi y de mi felicidad, es algo de mi para mi, yo soy quien genera esa plenitud y armonía en lo que experimento a diario. Y si, eso lo sigo aprendiendo día a día.
Leregi Renga













