Te conocí sin querer un domingo atroz aquellos que tanto me pesaban, luego sólo coincidiamos había alguien ocupando tu corazón y tu linda mirada, estabas muy joven y a propósito sin quererme ir me fui, tenías que vivir, crecer, enamorarte, decepcionarte una y otra y otra vez. Al fin, eso es vivir, latir mientras avanzas a tu tiempo.
Te desie lo mejor, aunque lo mejor no fuera yo, y eso me hizo sentir mucho dolor, camine mis caminos, no me fue bien, mi camino se hizo cada vez más pedregoso, pero también màs pensante.
Quiero correr a ti, pero me invaden mil dudas, súmale los miedos y el que soy asocial. Aparte los años y el qué dirán.









