"El metal cruje bajo mis manos. El primero cae.
Otros vienen, idénticos, fríos, vacíos. El Eva se retuerce; siento su peso en mi pecho y en mis huesos.
Cada golpe retumba en mis brazos, en mis piernas, en mi cabeza. Olor a aceite quemado y metal fundido.
Sus ojos me desafían. Los míos arden de rabia y miedo. Arranco un brazo. Otro cae.
Mi corazón late como la alarma; luces rojas y verdes parpadean sobre mi visera. Quiero gritar, pero solo el Eva grita conmigo.
Cada impacto me recuerda que no es suficiente. Si fallo, todo termina.
Si sigo, quizá solo quede un pedazo de mí. Y sigo. Porque detenerme sería admitir que siempre he estado sola." - Asuka nunca dijo esto (pero quizá pensó algo parecido)















