Estimado
Le recomiendo que tome atención a mis pasos, pues se sabe que realmente no pertenezco a algo, debería notar que ya no soy la misma, que lastima por usted, que pudo tener todo de mí. Pero ya veremos que sucede, tengo que decirle también que usted sigue teniendo ese toque que siempre anhele, pero a mis vivencias eso ya no es suficiente. Pero no se preocupe tanto, pues cae en el peligro de volverse loco. Yo no soy tan mala como pienso, mis actos se corrompen con la compasión para mi desgracia, impidiendo llevar a cabo mis venganzas que al fin y al cabo se terminan olvidando. Espero que se preocupe, para que luego no quede sorprendido ante esta muchacha que nunca conoció.
















