No se sabe todo, nunca se sabrá todo, pero hay horas en que somos capaces de creer que sÃ, tal vez porque en ese momento nada más nos podrÃa caber en el alma, en la conciencia, en la mente, comoquiera que se llame eso que nos va haciendo más o menos humanos.
José Saramago
Las pequeñas memorias


















