Mis manos se enredan con las tuyas, no necesito nada más.
Mis dedos se enlazan con tus dedos, eso me basta y me da de más, mucho más...
Nuestras pieles se trenzan, quedan bien apretaditas, dándose calor, aferrándose al contacto de nuestros cuerpos que piden pasión extra, extensión de placer, inconmensurable ternura y deseo.
¡Te amo! Brota de mis labios y es tonada de amor que a tu oído quiero cantar.
Leregi Renga









