Soy vertical
Pero preferiría ser horizontal. Yo No soy un árbol enraizado en la tierra, Absorbiendo minerales y amor materno Para rebrotar esplendoroso cada mes de marzo, Ni tampoco la belleza del arriate del jardín Que deja boquiabierto a todo el mundo y a la que Todo el mundo quiere pintar maravillosamente, Ignorando que muy pronto se deshojará. Comparados conmigo, un árbol es inmortal, Una cabezuela, no muy alta, aunque más llamativa, Y yo anhelo la longevidad del uno y la osadía de la otra.
Esta noche, bajo la luz infinitesimal de los astros, Los árboles y las flores han estado esparciendo sus aromas frescos. Yo paseo entre ellos, aunque no se percaten de mi presencia. A veces pienso que cuando duermo Es cuando más me parezco a ellos - Desvanecidos ya los pensamientos. En mi, el estar tendida es algo connatural.
Entonces el cielo y yo conversamos abiertamente Y seguro que seré más útil cuando al fin me tienda para siempre: Entonces quizás los árboles me toquen por una vez Y las flores, finalmente, tengan tiempo para mí.
Poema de Sylvia Plath
















