Rey de Asgard.
“No puedo.
Debí darle a la cabeza.”
El hacha permanece en el armario. El martillo destruido en el pasado. El rayo descarga voltajes en el cielo, y el Dios del trueno se ha encerrado en su miseria.
Revestido de culpa camina de un lado a otro y toma el mando. Sí,
toma el mando de su playstation para mandar al carajo a su peor enemigo, NoobMaster69, que se atreve a desafiarlo en su nuevo juego, juego en el que apuntar a la cabeza era su especialidad. Pero termina de empacar sus armas virtuales y el sentimiento es el mismo. Hijo de Odín, Rey de Asgard, Dios del trueno, tremendo personaje para tremendo fracaso. ¿Qué le costaba evitarse la gloria al momento de dar su golpe final? ¿Qué le costaba aniquilarlo? Se preguntaba mientras destapaba la última cerveza para calmar las neuronas abatidas de remordimiento. Su cabello largo ya no podía ocultar más su inseguridad y la barba de Sócrates era amague para demostrar sabiduría. ¿Sabiduría de qué? Sabiduría de nada. El tiempo pasa y el polvo de la mitad del universo recae en sus manos. “Dios, Hijo de Odín ¿Por qué me has abandonado?”
Indestructible por la gracia del rayo, el príncipe del voltaje se debilita con el recuerdo de su error, con la única palabra prohibida dentro de sus dominios: THANOS - Al Rey de Asgard ❤️














