The King of Rapshit '26: La Supervivencia Del Más Apto
México, CDMX | Agencia de Noticias Polo Rags. En los tugurios de los 90, un refugio obligado para la juventud de la época eran las maquinitas: antros donde se respiraba un humo viciado y el honor se apostaba al valor de una ficha. Era ir para probar tus skills contra los pesos pesados de la zona. Una vibra similar, heredera de ese espíritu de combate, se respiró en The King of Rapshit on Show, un cartel que reunió a los más reales del hip-hop sobre un mismo escenario. La cita fue en el Foro Mictlán de la colonia Obrera —plaza de dura reputación—, un entorno que encajaba a la perfección con la narrativa del evento.
Los actos invitados, al igual que los avatares de las arcadias, poseen un estilo propio y ejecutan sus técnicas especiales, por lo tanto estas no eran retas cualquiera; era una lucha de estilos entre los MCs que actualmente la rompen en el underground mexicano. Los nombres de mayor tonelaje figuraban en la lista: Dracks Meckanickz de Errantes Rec, Elebrown de la Polo Gang, Ace Hitter de El Monsón, Brez de Sonidolíquido y MOF de Jedi Mind Revolver.
Sunset Waves inició la partida con un set exprés —apenas un par de tracks— donde su pulcritud escénica calzaba con la densidad de sus poemas. Después, Ojosnexxus se tomó literal el Bushido y saltó con una katana al escenario, su lengua era el doble de filosa. Quizás sea de nicho para muchos en la CDMX, pero Ace Hitter tiene su legado en el rap nacional con los Doom Providers, trajo un sonido muy distinto a todos. Lo áspero de las barras de Mike Krugger, Killer The Kid y Elebrown fueron ese momento de crudeza drumless. Soltaron algunos tracks nuevos para sorpresa de sus fans. El turno siguiente fue para Brez, flanqueado por Carlo Brown y DJ Reick en la cosmo nave, un paseo por los breaks. El único acto femenino corrió a cargo de Mariana Rumba, quien con todo y muletas cumplió con su aparición en una intervención breve pero digna. Finalmente, como si estuviera cantado en el libreto, MOF con DJ Cee clausuraron la noche disparando el repertorio de Hood P junto a uno que otro proyecto personal.
Se reconoce y celebra el esfuerzo por abrirle espacio a artistas —incluidos los que no son de la capital— que son lo opuesto a la etiqueta de "género urbano". Este tipo de iniciativas son necesarias porque fortalecen al rap e incentivan la competencia entre crews. Eso es muy hip hop. Aún faltan detalles por pulir —timing, sonido, flujo del evento— que con el tiempo, la experiencia y la exigencia sacarán mayor puntuaje. Lo importante es no perder la esencia: el combate, la autenticidad y la actitud de quién trae con queso las quesadillas.
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