¿Qué demonios pasa en Gamonal?
Pues así, hablando en plata, que los vecinos están hasta las narices de que los tomen por bobos. De que el ayuntamiento haga una obra faraónica e innecesaria cuando el centro de salud lo tienen en un local comercial, la biblioteca se les cae a cachos y la guardería necesita 15000€ que nadie pone para continuar con su funcionamiento. Esto no es por un boulevard.
Los vecinos que protestan no son jóvenes radicales de extrema izquierda como dicen los políticos, ya les gustaría... Son la abuela que sostiene a la familia con su pensión, el padre prejubilado de la Firestone que a sus cincuentaytantos ya no tiene mucho que hacer o la hija a la que Burgos le ha negado el futuro y a la que no le quedará más remedio que emigrar a Inglaterra en un vuelo barato.
Si algo me ha llamado la atención ha sido el encontrarme con muchos conocidos de este barrio (mi pueblo está en la provincia) que no creían posible la actuación policial que estaban viviendo. Se acordaban de cuando los colegas del País Vasco volvían al pueblo y les contaban historias sobre las situaciones de excepción que allí se daban, y a las que no daban crédito porque los medios no lo contaban. Ahora se les ha caído la venda de los ojos y se han dado cuenta de que probablemente fuesen ciertas, que lo que cuentan los mass mierda nada tiene que ver con la realidad. También cuando han visto como a sus hijos les apaleaba la policía sin razón alguna.
¿Y ahora que? Pues los vecinos no se fían de la palabra de su alcalde, y van a seguir volviendo todas las mañanas a proteger su calle, a la que cuidan y limpian con mimo porque les pertenece. Así demuestra que no hay lunas rotas ni casi pintadas en los comercios, sólo en los bancos. Serán vándalos, pero ante todo quieren ser buenos vecinos, que al sentirse amenazados reaccionan como lo haríamos la mayoría al sentir lo nuestro amenazado.













