Carta a mi destinatario censurado
Quizá miles de veces dirĂ© y me levantarĂ© cada dĂa anhelando estar a tu lado, o por lo menos, con la dicha y fortuna de sentirme tuya y completamente enamorada de ti gritando a los cuatro vientos ser la más afortunada por ser tu novia.
Creo en el destino pero el destino me juega las piezas del rompecabezas más impredecible y difĂcil del que he querido pasar por toda mi vida.
Sin nada de confianza cada dĂa que pasa y tĂş no llamas, me hace creer que mi destino solo será quererte o querer la idea que tengo contigo.
Siento en cada minuto no ser indispensable en tu vida, como lo eres tĂş para mi; cada trago de alcohol que puedo tomar me hace reflexionar y sentir que de nada sirve buscarte aunque muera de ganas, sin que reciba de ti eternos segundos de una respuesta sin siquiera anhelos de respuestas.
Tal vez estoy loca por esperar y a la vez no recibir nada a cambio, tal vez mi mundo piensa en ti como la Ăşnica persona que sacará de mi pecho todas las emociones que nunca en mi vida habĂa sentido y que cada dĂa que pasa se atoran cientos de ellas en mi garganta y en los suspiros que se desprenden al oĂr las canciones que llenan la ausencia en mi vida.
Para quĂ© llamarte o buscarte, si decidĂ vivir este tipo de amor ausente por la simple utopĂa de un compromiso a tu lado.
No tengo palabras para describir el enorme vacĂo que me deja vivir mi realidad, nunca serás la culpable de mi presente; ni de mi enorme necesidad de tenerte, de besarte, platicar contigo y perderme en tus ojos, en tus labios que me incitan a besarlos a cada instante en el que pase a tu lado. Desde ahora me siento arrepentida por no hacerlo infinidad de veces cuando te tenĂa.
Quisiera entregarte tantas cartas y poemas baratos que he escrito por ti, desde el primer dĂa que te conocĂ supe que la manera en la que me hiciste feliz aumentarĂa cada dĂa y que el problema y caos mental iba a embrujar mi vida.
Te lo escribo cobardemente en una carta que nunca te entregare y quizá sea una noche donde me rinda y me quede desesperanzada al no ver las cartas a mi favor de una vida de amor contigo.
Tengo que escribir que me siento con tanto miedo al decir y gritar en tan poco tiempo que te amo de una manera en la que nunca habĂa querido sentirme, porque es un amor que ha aguantado tempestades, remolinos de emociones y cobardĂa de luchar más por ti.
A pesar de no ver mi vida a tu lado por las incompatibles vidas que tenemos, te agradezco por hacerme sentir viva y hablare en presente porque encontré en ti a una persona maravillosa que me motivó a ser lo que en mucho tiempo olvidé.
Quiero que sepas que me da gusto que seamos distintas, nunca he reprochado que no tuvieras las mismas intenciones que yo tuve cuando estaba enamorada de ti y que me sintiera con tanta impotencia y que siendo sinceras, que me costara trabajo intentar conquistarte, porque me complementaste de una manera única y que por nada del mundo me arrepentiré de lo que cuatro meses vivà a tu lado.
Encontré en ti muchas cualidades y defectos que me hacen darme cuenta que una pareja no debe ser perfecta para llegar a crear magia.
Me hiciste soñar y volverme loca pero quiero que sepas que a pesar de todo estuve dispuesta a aprender y amar de ti las imperfecciones mas perfectas, a reĂr de la simpleza de la vida, compartir lo mas mĂnimo e incipiente de mi vida y las simplezas que hacen grandezas, a llorar, gritar, comer, dormir, crecer, ver novelas chacas o no hacer nada y mucho más contigo.
Ojalá algĂşn dĂa supieras que fuiste y eres mi compañĂa ideal. Y bueno, me siento de lo más patĂ©tica escribiĂ©ndole y anhelando tanto tu compañĂa cuando no he tenido la valentĂa ni inteligencia de luchar por un futuro a tu lado.
Siempre desearé tu felicidad incluso cuando yo no te la pueda dar, por todo esto y mucho más te mando mis más intensos sentimientos que siendo sincera nunca más querré sentir sino es contigo.