Vaya semana!
Vaya semana pasada que tuve!
Miércoles amanecí con la garganta super cerrada, me dolía pasar hasta la saliba. Me bañé para alivianarme, me puse una pañoleta en el cuello para prevenir más síntomas.
Mi madre me dio unas pastillas de ajo para el dolor y evitar más síntomas. Se me quitó el dolor de garganta en el día, pero el flujo nasal empezó.
Siguiente día, Dali, mi gatita ya supo como subirse a mi cama, y madrugó a las 5:40 la condenada, así que mi noche se acortó, más que tenía flujo nasal y cuerpo cortado.
Decidí vivir ese día con los síntomas, me volví a poner la pañoleta en el cuello, no me bañé para evitar el cambio de clima de agua caliente a cambiarme en mi cuarto frío. Me volví a tomar las pastillas de ajo. Ese día parecía zombie a pesar de que me arreglé la cara para no parecer y sentirme tan enferma.
Siguiente amanecí mucho mejor, hasta con buenos ánimos desde que me levanté, me bañé, me vesti, me arreglé, me gusté con todo y mi outfit; hice todo lo que tenía que hacer en mi día. Tan de ánimos estaba ese día, que en la tarde noche que llegaron mis sobrinos a saludarme, pero al saludar al sobrino mayor de 11 años, lo abracé y lo cargué. De rato me empezó a doler la espalda baja. y fue aumentando el dolor de espalda, no pude dormir a gusto por el dolor.
Siguiente día, me levanté con el dolor de espalada, me espanté un poco pensando que pudiera ser un órgano interno, empecé a investigar y llegué a la conclusión de que era la lumbar la que me dolía y fue por cargar a mi querido sobrino de manera incorrecta.
Hice algunos ejercicios para estirar la espalda, tomé unos chochitos de árnica. Me bañé y en la tarde me fui al negocio, porque caminar si podía.Acabando de trabajar, mi hermano me hizo el favor de cargarme yo con los brazos doblados, de tal manera que me tronó la espalda.
Después me fui a un beer fest que había en el centro de la ciudad, fui con mi amiga Nadia. Nos compramos un "pasaporte" para probar una pequeña dosis de cada cervecería participante.
Resultaron por ahí conocidos de mi amiga, y a otros nos los hicimos amigos. Se nos fue el tiempo platicando de temas variados con distintas personas. Se nos hizo tarde, me tomé una botella de agua de 500ml antes de irnos para que se me bajara el alcohol que traía, aunque la verdad no me sentía ebria, sabia que tenía que cuidar lo que tomaba porque iba a manejar.
Llegando a mi casa, me tomé un vasito de agua, le avisé a mi madre que ya había llegado.
Día siguiente, la resaca me dijo: "hola, hace mucho que no nos topabamos" y ahí me mantuvo todo el día, en cama con dolor de cabeza.
A Dalí le gustó que estuviera todo el día ahí, se dormía conmigo, se levantaba conmigo, cuando fui a vomitar, solo me veía desde fuera del baño, sentadita.
Y así acabé mi semana. Aprendiendo de nuevo que es lo que no debo de hacer ya a esta edad de 30+. Pero todo lo que pasé, lo viví, lo sentí, no quise reprimir nada, y quise darle a mi cuerpo puro remedio casero, que el cuerpo solo siguiera su proceso de recuperación.










