manos de considerable tamaño son las que encierran delicadamente las de la menor, aquella que se encuentra sobre los pies del masculino mientras ambos se encuentran haciendo el intento de seguir el ritmo de la canciĂłn que resuena por la estancia.  la forma en la que sonrĂe y le observa, se trata de un secreto, uno que no oculta a lo demĂĄs, pero que si reserva al conocimiento de la luz de sus ojos. pasa un par de segundos para que le abandone, para que Ă©l se eche unos cuantos pasos atrĂĄs mientras ambas palmas se pasan con poco cuidado sobre su rostro. â va a llevarme a la tumba, sigue con mucha energĂa.â comenta, desconociendo por completo a la persona que se encuentra a su lado.










