Siempre inquietos, despiertos, derrochando energía hasta el techo, deseando que todo el mundo les siga el ritmo, sin siquiera comprender las dificultades de los más grandes para hacerlo; esa etapa de la vida es inigualable: aprendes, descubres, te asombras, creas momentos únicos e irrepetibles, sobre todo, conoces a ciertas persona que, si tienes suerte, conservaras el resto de tu vida, como fieles compañeros, testigos de tus grandes hazañas. ¡Es grandioso ser un niño!... Ojala su pequeño hermano lo viese de tal modo.
Tadashi lleva tiempo preocupado por el comportamiento del menor de los Hamada, está viviendo a destiempo, desperdiciando tiempo valioso en ser un prodigio a tan temprana edad. Oh, no se mal entienda, él se encuentra orgulloso de Hiro desde el momento que aprendió a caminar, o incluso antes, adora ver a su hermano saliendo adelante sin depender de terceras personas; más ahí yace el problema: su aislamiento. Hacer robots es divertido, pero, allá afuera hay un mundo por explorar, si, si, hay gente estúpida con intelecto muy... Muy bajo --casi nulo, de hecho--, de igual forma encontraras un millón de razones para quedarte en casa y no salir; ¡vamos! tampoco es tan malo, la situación se torna mala si se mantiene la negativa en alto.
Las cosas no pueden seguir así, si el menor no toma la iniciativa, entonces él intentara persuadirlo a salir...
[ ⊲ ]-- ❝ ¿Hiro? ❞ llamo el japones desde el otro lado de la puerta ❝ ¿puedo entrar? ❞.