Cuadrivio tuvo su cumpleaños público el primer dÃa de agosto 2010. No fue ese el dÃa que nació, sólo Ramsés (el jefe de jefes) lo sabe. Para mà nació con otros nombre, se llamaba Conjunciones y la idea me llegó en una epifanÃa mientras me bañaba en Acapulco. No sé si fue el calor, la cerveza, o que entonces tenÃa a alguien que me abrazara. El caso es que querÃa hacer una revista, dictaminar textos, dar un espacio nuevo -no revolucionario a los escritores. Conjunciones fracasó. Poco tiempo después me llegó la invitación de entrar a Cuadrivio.
Pasó más de un año y Cuadrivio llega a su cuarto número. Debo decir que el producto final me fascinó. Cuadrivio no es una persona y eso lo hace más emocionante. Sólo Ramsés sabe con certeza todos los contenidos del número. Cada número de Cuadrivio es un festÃn para mÃ: me convierto en un lector más. Dedico uno o dos dÃas a leer gran partes del material, selecciono lo que más me gusta, le doy un  like, y lo comparto.Â
Este número fue espacial para mÃ. Hablé de una epifanÃa en un baño cuando ideé Conjunciones, existe una segunda que fue igual de arrebatada y que concierne directamente con el tema irlandés de Cuadrivio. No sé si fue el frÃo o la cerveza, lo que sà sé es que propuse dedicar el cuarto número a la literatura irlandesa contemporánea. Hubo una agradable coincidencia que terminó por desaparecer, Cuadrivio IV estaba programada para salir a mediados de Junio. Creo que cualquier lector medianamente adentrado en la literatura irlandesa sabrá del Bloomsday. Cuadrivio aprovecharÃa, por segunda ocasión en su historia, una fecha para poner en sus pantallas un nuevo número.
Las cosas cambiaron, como suele suceder en todo, sobre la marcha. El tema parecÃa algo arriesgado, pero Cuadrivio es una revista que disfruta dar a conocer la obra de jóvenes creadores y mezclarlos con la experiencia necesaria. Otro objetivo es no encerrarse en provincialismos. Es cierto que todo el equipo de Cuadrivio, incluso el no oficial, vive en México, pero en sus filas hay más escritores extranjeros que nacionales. El reto fue Cuadrivio 04 es mezclar dos propósitos que se plantearon desde el primer dÃa que nos juntamos en una mesa de la LibrerÃa Gandhi. La respuesta del equipo en Cuadrivio fue positiva y los escritores irlandeses respondieron muy rápido a la convocatoria. La experiencia de leer y buscar revistas literarias irlandesas fue muy especial. Recordé Conjunciones, me enamoré más de Cuadrivio y conocà a muchos escritores con los que mantuve correspondencia interesante. Los traductores fueron fundamentales para la presentación de Cuadrivio 04.
En general, este número no habrÃa sido posible sin los tréboles que fueron Kevin Higgins, Máire T. Robinson, Derek Coyle, Alan Garvey, Aileen Armstrong, Andrew Fox, Catherine Brophy, Eddie Stack, Eoin McDonell, Henry Martin, Louise Hegarty, Conor O' Reilly, George McWhirter, Keith Payne, Noel King, Sarah Clancy, Trevor Conway, Ana Laura, Hipatia, Sergio, Zeidy, Raúl, Ramsés y Camila -estos últimos no son irlandeses-. Creo que es una colección de textos que evoca a la memoria, que huele a whisky, se siente (principalmente) a una mezcla de Dublin y Galway, acaso las ciudades literarias más importantes de la isla esmeralda.Â
Como siempre, Cuadrivio 04 no sólo es Irlanda (aunque sà está muy verde). Leslie Jamison se despide de Cuadrivio con la tercera (y última) entrega de El clóset para la ginebra. Las presencias de David Miklos, Edgar Omar Avilés y Cecilia Galli en la sección literaria son el complemento ideal para Eva Castañeda y Andrea Alzati. En libros, Raúl Olvera analiza el oficio editorial de Thomas McCormack, mientras los jóvenes José Miguel RenterÃa y Alfonso Fierro presentan a Joyce y Alejandro Zamba. Zoo está adornada por las reseñas a la revista wordlegs y Punto en lÃnea gracias al dúo dinámico. Hay Yeats (en un ensayo y unas traducciones de Julieta Flores), Joyce, Beckett y Heaney.Â
La encrucijada sigue siendo difÃcil. Cuadrivio no debe estancarse ni mantenerse. La búsqueda de colaboradores es refrescante, la difusión y conexiones que se han creado deben incrementar. Sólo asà Cuadrivio hará justicia a sus cuatro números y al año que los lectores nos han regalado. Â