16-05-23
¿Por qué no me había dado cuenta de que cada cumpleaños es una muerte? No me queda demasiado tiempo para morir, lo que me motivó a dedicarte mis últimas palabras. ¿Por qué comencé a escribir cuadernos? ¿Cuál es la razón detrás de esa mediocre decisión? Dejaré de priorizar preguntarme por qué, ya que es el cuestionamiento más iluso que podría hacerse uno mismo. ¿A quién le importa, mejor dicho, qué voy a conseguir preguntándome aquello? Es decir, si ha ocurrido es porque así debía de ser y no hay algo más allá. Mañana habré muerto, aunque de cualquier forma solo contará como la muerte de una cifra. No he aprendido nada. No he avanzado nada. ¿Siquiera hay un medidor de cambios? Un aparato que indique tu graduación de cambio, para luego merecer un premio. No tengo la mínima idea de a dónde voy, sin embargo aún hay para mí personas que me apoyan. Y no he sabido aprovecharlas bien. Porque en general no sé cómo aprovechar esto. Esto es horroroso. Las cifras son en definitiva amenazadora. Angie de 17, deseo que te detengas con el consumo de alimentos procesados. Duerme mejor. Sueña. Piensa en ti como tú. Recuerda que ser vista como bella por los demás no es una garantía de que tú seas bella.
















