Sentada a la orilla del monte me encontraba recibiendo los aromas del viento atraídos hacia mi; con una mirada calmada y llena de paz, perdida en el paisaje que ese día presenciaban mis ojos. El cielo pintado de un azul celeste, con unas cuantas nubes blancas y bien formadas; una pradera llena de flores de diversos colores, y a lo lejos las aguas cristalinas que recorrían los ríos entre montañas.
Estando ahí regreso a mi mente un recuerdo en particular, un recuerdo que explica el porqué le tengo tanto amor y apreció a la naturaleza. Pues durante mucho tiempo permití que un ser obscuro entrara a mi vida, dandole la libertad de hacer y deshacer todo a su paso; sin darme cuenta le di el poder de arrebatarme mi luz, aquel brillo lleno de amor y paz. Sin embargo, los años como las estaciones pasaron y con ellos encontré ese brillo perdido; pues cada uno de los días la vida me regalaba un espejo gigante para poderme encontrar, donde los paisajes fueron mi reflejo; aquellos en los cuales el brillo del sol ilumina todo a mi alrededor, donde los colores del cielo cambian para deleitarme de asombro o donde la luna me alumbra las noches de obscuridad.
Fue ahí, en la naturaleza donde me volví a encontrar, llenándome de una luz mas brillosa, mucho mas poderosa y sincera; es por eso, que si me ven hoy con la mirada perdida al horizonte, con una sonrisa llena de amor y una paz inmensa en mi interior, es porque en ese preciso momento me estoy mirando a mi
-Brendavm🖤🌻











