Al instante de saber que la pelĂcula elegida para mĂ era La La Land, no me emocionĂł mucho, porque ya habĂa intentado verla y no comprendĂa de que trataba. Ahora, la volvĂ a ver con detenimiento y sorprendentemente se volviĂł mi historia favorita. Suena clichĂ©, pero es cierto. La La Land interpreta genialmente el dilema de elegir entre el amor y los sueños, cuando los sueños te dirigen a diferentes caminos y te separan del amor. Pienso que quizá la mejor opciĂłn hubiera sido que el amor se convierta en tu mayor sueño y quizás se hubiera solucionado (a esa misma conclusiĂłn llegĂł Sebastian en el musical final). Sin embargo, decidieron que sus sueños eran más importantes que el amor que profesaban, lo cual suena frustrante, pues se supone que el amor romántico lo puede todo. Por ello, rescato que esta pelĂcula tambiĂ©n demuestra el otro lado del amor, el otro lado crudo y real, cuando sientes decepciĂłn, enojo, melancolĂa por un amor que era inmenso, pero no tanto a comparaciĂłn de sus anhelos y sueños. Â