Carne picada
En la sección "Experimentos", he renunciado, tras dos horas de pesadilla, a hacer carne picada con mis manitas.
Después de escuchar a Lurueña (me empiezo a preguntar si no debería quitarme), había decidido intentar la carne picada casera, pero ha sido un desastre, casi me cargo la batidora y tardé un montón en quitarme el olor de las manos. En realidad, aunque ves los trozos y dices "qué fácil, mi batidora pica cosas más duras", la grasa forma un amasijo escurridizo y los tendones envuelven las cuchillas, lo que garantiza un desastre si insistes.
No en vano las máquinas de picar carne de verdad no pican, sino que extrusionan: la realidad es muy tozuda, por mucho que hagas como si no existiera. Y como a mí no me cabe un artefacto de esos, pues seguiré comprando la carne picada en una bandejita.
Al menos hasta que dé con una carnicería que me venga bien, porque la que tengo es muy buena y me hace muy feliz (y me pica delante de mí el trozo que le pida), pero es halal y no concibo unos filetes rusos que no tengan carne de cerdo, así que tengo que encontrar otras alternativas.
Eso sí, los filetes rusos han quedado estupendos. Cuando se recalentó la batidora terminé de picar a cuchillo, pero eso tampoco me parece una opción de cara al futuro.
P.D.: Al final he encontrado cerca una buena carnicería que me pica la carne de diversos bichos delante de mí. Los próximos filetes rusos serán menos laboriosos.














