pero la más elegante y lograda de la nueva camada de cine de género y casting extremo es luna: 1095 días (o moon, pues) de duncan jones, que está ahora mismo en el foro de la cineteca. además de la voz de kevin spacey como la computadora gerty y algunos personajes que aparecen en videos y fotos, aquí hay un solo actor, el sensacional sam rockwell, en cuando menos cuatro papeles. (porcierto #4: quienes creen que el soñoliento robert downey de la tibia iron man ii tiene filo deberían revisar la secuencia en que sam rockwell vende armas al ejército gringo en esa misma peli. eso es filo y no mamadas.) luna es inteligencia nostálgica, es cinefilia refinada; es una reflexión inquietante sobre la soledad y también una vindicación de la soledad; es un duelo actoral alucinante entre un hombre y su doble, el otro que soñó shelley estrangulando a su mujer, el que avanza junto a ti y yo no alcanzo a contar, como en el poema de eliot:
who is the third who walks always beside you? when i count, there are only you and i together but when i look ahead up the white road there is always another one walking beside you,
el silencioso jesús que camina junto a los extraños rumbo a emmaús (y que es, también, esos extraños; lucas 24:15-16):
y aconteció que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, el mismo jesús se llegó, é iba con ellos juntamente. mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le conociesen.
: es una mirada a ese otro que siempre está junto a nosotros, aquel al que no percibimos cuando todo está bien pero cuyo aliento, en los días de espinas, nos hiela el hombro.












