Frente al stand publicitario de Arcade Place y provechoso de que Everitt jugaba con sus amigos, el hombre sacó un cigarrillo y lo encendió. Ya no aguantaba la jaqueca, producto de una abstinencia de horas. Pero el repentino timbre de Sunmi lo hizo sobresaltarse y comenzar a toser, pues caló justamente del cigarro antes de su llegada. Se inclinó, tosiendo con más fuerza, y después, con ojos llorosos, la encaró. “Creo que...” Carraspeó la garganta y respingó la nariz. “Es una firma de autógrafos. O algo así.” Levantó los hombros, inertemente girándose a ver el gentío que estaba formado frente a unas mesas con sus respectivas sillas. “Aunque no sé quién es el artista o famoso al que esperan.”