La razĂłn; Park ChanYeol.
Eran las 4:35 de la mañana y aĂșn no lograba conciliar el sueño debido a cierta persona que estuvo ahĂ mismo con Ă©l hace sesis horas, en su pequeña habitaciĂłn, sentado al borde de la cama, âBaekkie, hay alguien que me ha gustado por mucho tiempoâ le habĂa dicho, provocando dolor en su corazĂłn, pero no permitiĂł que el chico lo notara, quien en sus bellos ojos que tanto le encantaban, brillaban y quĂ© decir de su sonrisa, le fascinaba. âGenial, ya era hora Giganteâ respondiĂł, con una sonrisa fingida y un âÂży esa persona lo sabe?â agregĂł, aunque su voz pareciĂł entrecortarse tras preguntar aquello, esperĂł que el susodicho no lo notara, sin embargo aquello no pasĂł desapercibido por el gigante, ya que en su mirada se refleja cuĂĄn preocupado estaba; asĂ que carraspeĂł y le dijo animadamente que respondiera a su pregunta pese a que su corazĂłn se hacĂa añicos.
âLo sabrĂĄ en cuanto pruebe de sus dulces labiosâ
Fue lo Ășltimo que dijo, y antes de que pudiera decir algo, los labios de Ă©ste se posaron sobre los suyos besĂĄndolos con dulzura, el cual no tardĂł corresponder; sintiĂł sus mejillas enrojecer y aquellas famosas mariposas revolotear en su estĂłmago, se sentĂa estĂșpido, no podrĂa creer que durante todo este tiempo no se habĂa percatado de que el gigante estaba enamorado de Ă©l.
Era correspondido. ÂĄEl gigante le querĂa!
No podĂa estar mĂĄs emocionado, que el corazĂłn de ChanYeol alĂas âgiganteâ su gigante; estuviese Ă©l ahĂ.
âSĂ© mi novio, Byun BaekHyunâ susurrĂł en sus labios, y no tardĂł en aceptar, generando una enorme y bella sonrisa en el rostro ajeno. Baek sonriĂł de igual manera; ambos estaban estĂșpidamente mirĂĄndose el uno al otro como dos bobos enamorados.
Y aquella era la razĂłn por la cual no durmiĂł aquella noche; tenĂa nombre y apellido, Park ChanYeol.