Mejor remordimiento que arrepentimiento
Personajes : Sucrette - Eric
Palabras : 505
Sus ojos reflejaban algo que nunca antes había visto, pero que a la vez quería, sin siquiera saberlo, él dio un paso adelante y tras un instante yo también, yo quise… Sentir sus labios tocar los mios fue una explosion que me sacudió de los pies a la cabeza, mi respiración y latidos dolían en mi pecho, sus manos sobre mi rostro tirando hacia él hicieron que mi cuerpo se estremeciera, mis dedos se aferraron a sus brazos mientras nuestro beso se hacia mas intenso, respiraba su aire y sentía como su esencia me embriagaba, se siente tan bien… deslice mis manos subiendo por sus brazos, quería más… pero un ruido desconocido y demasiado cerca nos hizo dar un brinco hacia atrás.
Miré mi chaqueta en el suelo y luego a ella, se veía tan vulnerable… ojos vidriosos, respiración agitada, manos temblorosas, rostro enrojecido. Rayos, no pude evitar sonreír, pero como una vela que se consume, vi su expresión transformarse frente a mí, sus pupilas se contrajeron tan rápido como la realidad golpeandonos a la cara, ¿Qué he hecho?
Oh no…
El calor de sus labios y el sabor de su lengua ahora bajaban por mi garganta, pesado como el plomo tanto que no podía respirar, y tan doloroso que mi cuerpo se tensó de golpe. No podía hablar, ni moverme, ni respirar.
Yo… Será mejor que me vaya…
Es... mejor…
Un susurro apenas audible fue todo lo que salió de mis labios, pero él ya se había marchado, no se cuanto tiempo me quedé paralizada afuera del café, volví a la realidad al sentir mi rostro ardiendo, lleve mis manos a mis mejillas por reflejo, estaban empapadas ¿Estaba llorando? Miré a mi alrededor aterrada por el simple pensamiento de toparme con alguna figura conocida y rápidamente me refugié en el café, instintivamente caminé detrás de la barra, me senté en el suelo con dificultad y abracé mis rodillas con fuerza.
Mierda…
Mis sollozos poco a poco fueron cobrando fuerza, esparciendo este horrible sentimiento por cada rincón de mi cuerpo, pronto había perdido todo control sobre mí, mis gemidos retumbaban por todo el lugar, miré la hora en mi teléfono, apenas podía ver los números en la pantalla, las lágrimas empañan mis ojos, fui hasta el baño y llene el lavamanos de agua fría, sumergí mi rostro de una vez y me quedé así hasta que ya no había más oxígeno en mis pulmones. Acomode torpemente mi cabello y un espasmo recorrió mi columna cuando mis manos rozaron la parte de mi cuello que él había tocado. Miré mi reflejo en el espejo esperando que me diera alguna señal.
¿Qué haré ahora?
Mi teléfono vibrando junto al lavabo me provocó un intenso dolor en el vientre, no quiero ver la pantalla… ¿Qué pasa si es? Mis ojos me traicionaron tras una rápida mirada mi corazón tuvo un minúsculo respiro al notar que solo era una estúpida notificación de algo sin importancia, pero la hora… Debo volver a casa, pero no puedo…
¿Significa que se acabó?














