La noticia manda y es prioritaria. Este fin de semana son varios los ex cuidavallas que dan que hablar en el fútbol nacional. El ascenso de San Luis de Quillota a Primera, tras su desastroso último paso por la división en 2010, ocurre en simultaneo al descenso a la Segunda División (volvamos a decirle Tercera por favor) del sempiterno Lota Schwager –de no mediar otra polémica resolución de los tribunales peloteros-. El cuadro del Aconcagua es dirigido por Victor Rivero, destacado ex portero del cuadro canario, en la época de las camisetas JCQ auspiciadas por Pullman Palmira, en que llegó a compartir camarín con Chupete Suazo.
La diametralmente distinta realidad de Lota Schwager tiene también como protagonista a un ex golero. Nelson Cossio, futbolista bien noventero con pasos por Universidad de Chile, Audax Italiano y algunas convocatorias al seleccionado nacional (Copa América 1997 como lo más destacado), fue hasta hace pocos meses el director técnico del equipo de la lamparita y el carbón, luego de lo cual fue contratado en Melipilla, algo así como su Alma Mater (Zamorano dixit).
En el partido con más morbo de las últimas semanas, el ansiado Ñublense-Cobreloa de este domingo, se ve involucrado otro ex guardatubos. Quien más sino que Fernando Nano Diaz, quien se título campeón como DT en Unión Española y que, durante su etapa como jugador durante los ochentas y noventas vistiera las casaquillas de Universidad Católica, así como las de Deportes Colchagua, Curicó Unido, Iberia de Los Ángeles, Antofagasta y el querido Deportes Ovalle. Vamos a ser francos, estamos preocupados por la integridad del Nano, sea cual sea el resultado del trascendental partido. Ni con las maras centroamericanas corrió tanto peligro como frente al que estará expuesto en el Nelson Oyarzún de Chillán.
Juntando piezas fuimos construyendo una síntesis insoportablemente noventera de recuerdos y análisis de los cuerpos técnicos del fútbol nacional del primer semestre de 2015. Así aparecieron notables cancerberos emblemas de las últimas tres décadas, tales como Nelson Tapia, Rambo Ramirez, Loco Fournier, José Yates, Anibal Pinto, Leonardo Zamora, el paragua Antonio Zaracho y varios otros que engalanaron nuestros pastos y que hoy ofrecen sus servicios como directores técnicos, ayudantes de campo o preparadores de arquero.
No fueron pocos los ex arqueros trasandinos, acá los conoceremos como los herederos de Amadeo Carrizo, que hasta hace poco se desempeñaron en nuestro fútbol. Quizá muchos quieran olvidarlos, pero el rigor de nuestra profesión nos obliga a recordar a figuras como Julio Cesar Falcioni o Hugo Tocalli. Otros, ya nacionalizados como Sergio Bernabé Vargas o el Loro Morón, buscan una nueva oportunidad para volver a sentirse vivos a un costado del rectángulo de verde césped.
No podíamos desaprovechar la oportunidad de compartir un dato ideológicamente contingente, que para quienes viven fuera de la región del Maule puede ser totalmente desconocido. El actual alcalde de la localidad de Río Claro fue, allá por 1995, alcalde de Deportes Linares. Si bien sus obligaciones no están dentro de un cuerpo técnico, lo anecdótico de la información nos hace concluir que el portero debe reinventarse tras colgar los guantes. El fútbol, el radiotaxi, el concejo municipal o la radioemisora: todos espacios privilegiados para el portero del siglo XXI.

















