El desenfreno y la discordia han unido fuerzas hoy aquí, con el fin estraté6ico de aplacar la poca tranquilidad que les queda, al tomarse una birra una puta noche de diversión. Serán llevados a los confines más horrendos de la incertidumbre más cruda. Mirarán a los desposeídos para darse cuenta que son uno de ellos. Sus débiles almas caerán en pena antes de notar que solo la muerte los salvara del absurdo de este horrendo momento. Correrán con el único fin de alar6ar los instantes y olvidarse de su asquerosa situación. Comprenderán que están en la incómoda mitad de la explosión. En la cumbre de la desesperación. Correrán porque ya nada queda atrás. Correrán y correrán. Estabilizaran su respiración, sentirán como los tendones se esfuerzan. Su corazón latirá tanto como su cuerpo inestable en cada pisada floja. Los brazos les pesaran y el colapso les estará mordiendo los talones. Respirarán compulsivamente como si cada bocanada fuese la última. Lle6aran al monoblock más gris y ruinoso de Lanús. Notarán 6rafitis que dicen or6ullosos “Bienvenidos a Ciudad Gótica”; verán ridículos bondis del conurbano que van todos a camino ne6ro. Al llegar a este desa6radable sitio correrán a un edificio romperán cuantas puertas estén en su camino y se encerraran en un cuarto con ventanas cerradas por cortinas pesadas. Apa6arán la luz y esperarán en silencio. A las horas notaran que están completamente rodeados por la creación del hombre. Todo lo que ven paso antes por un diseñador, por un arquitecto, por un taiwanés esclavo o un chino taoísta. Todo está muerto. Todo es eterno. En cada cosa vive el presente, no hay ningún pasado ni nin6ún futuro en esas cosas de mierda. Solo este presente horrible. El mal Flash es infinito. Ustedes no solo son el único ser vivo, sino que son el único que se está descomponiendo, el único que no huele a humedad. El único que huele a vida; a miedo; a frustración. Pero de la nada, les sucederá algo increíble; inesperado; maravilloso. Su única esperanza. Verán luz debajo de la puerta cerrada. Hay al6uien, hay vida; no solo mierda de plástico; hay ayuda. Pero claro, entre tanta mierda, no podes evitar pensar que este tipo esta muerto de bronca por que le rompiste la puerta como un forro y le entraste a la casa. Todo es una mierda de vuelta. Listo, no pueden escapar, se van a tener que hacer los dormidos. ¿Quién sería tan sorete de matar a al6uien dormido? Nada, el tipo al final esta tan ca6ado como vos y se va. Obvio. Dormís, descansas todo lo que podes. Al otro día te levantas, te das cuenta que subió el riachuelo. Que de cada rajadura de cemento brotan incalculables litros de agua podrida. Esta es y siempre fue la puta venganza del pantano. El furioso grito de las penas de las bestias que esperaron pacientes a que un día simplemente no hayamos olvidado de ellas. Porque abajo del cemento duerme la tierra floja, duermen los sauces, duermen las vizcachas. Y más aterrador aun dentro de los inmensos tubos de 20 metros de diámetro, duermen los ríos. Loco es momento de se6uir Corriendo, no paren, los metros son litros, la ropa es pesada, las zapatillas ya no te cubren de lo áspero del suelo, sino de las ratas; de todo lo que nada salvaje. El tiempo no importa, nuestros relojes no sirven, todo transcurre como el pantano dicta, como tus pasos dictan. Estas en el colapso; los ranchos flotan; las antenas de direc tv yacen en lo fondo del río. Por fin el río se apodera de lo que le pertenece. La brutalidad de los hechos, aplacara sus intentos, el final es inminente. Tus pies chamuscados, por patear cascotes bajo el a6ua, te pedirán que pares, pero vos no le podes hacer ese favor. Cuando te quedes quieto, serás parte del colapso, víctima de la inmensidad. Y para colmo a vos no te va a salvar ni un ejército de madres peregrinando a lujan. Ni las putas buenas intenciones que tuviste. Vos vas a ser víctima de la violencia del capricho del pantano, del capricho del sorete que decidió hacer esta puta ciudad al lado de este río roñoso.
El antiflash de Braian, el trapito paranoico.











