Desde hace un tiempo me cobijé en las ideas de que soy una mujer auto suficiente y que ningún hombre podía venir a intentar protegerme porque en realidad no lo necesito. Y ese pensamiento me llevó a tener experiencias desagradables con personas que me temen, ven el poder que tengo para amarme a mi y a los demás, siempre deciden intentarlo, al final se van, no sin antes hacer añicos cada rincón de mi corazón. Sin embargo, hoy tengo una excepción, creo que esa persona me encontró, francamente no es muy claro para mi cómo sucedió, solo sé que a mi vida ha llegado una persona que me protege, me cuida, me llena de amor... Admito, que al principio me incomodaba muchísimo, sentía que se iría, que tan pronto yo mostrara mi lado débil, dejaría de hacer todas esas cosas hermosas. Sucedió que, cómo es costumbre mía, me quebré recordando personas y momentos dolorosos, y él en lugar de irse, con sus manos me acercó a su pecho y dejó que llorará, guardó silencio y en algunas ocasiones dijo palabras que solo en mis sueños aparecían. Yo solía romperme a solas en mi habitación, abrazandome a mí misma, lo cual solo provocaba que me sintiera más sola. Y en esta ocasión, había alguien, su abrazo provocó que en una noche fresca, además de hacerme sudar, sentí calor, la calidez del alma, de la suya y de la mía. Después mi llanto dejó de ser por los que me hicieron daño, y lloré por mi, por todo el tiempo que me privé de sentir algo así. Mientras veía sus ojos, un nudo en mi garganta se acumulaba, en ese momento entendí que, era posible que alguien me protegiera y no lo haría por querer oprimirme, pues yo no dejaba de llorar y él, no se cansaba de abrazarme, se puede proteger con amor. Le pregunté porqué estaba ahí conmigo, y lo que me dijo cobijó mi alma, no me tiene miedo, sabe que soy autosuficiente, que está a mi lado porque ha podido ver la luz de mi oscuridad y quiere estar, sólo así, quiere estar. Sigo pensando que el amor es muy complejo, sin embargo, en esta ocasión, más que pensarlo, lo estoy viviendo.


















