estando apunto de verse sumido en la segunda situación más absurda de la semana, aquella en la que una urgencia en el sector de los escoltas reales lo había obligado, precisamente a él, a realizar una tarea que no le pertenecía. ¿había sido acaso un castigo de sus superiores? además, el hecho de que tuviera que cubrir una salida de cierto Lord junto a uno de sus primos no podía ser más inoportuna. media hora antes del encuentro se encontraba allí, esperando a la presencia de los miembros de la familia real mientras se apoyaba en el capó del supuesto coche que (como si no fuera suficiente) debía conducir, careciendo de profesionalidad mientras la mirada se perdía en la pantalla de su teléfono móvil, revisando las noticias del día y sumiéndose inconsciente sobre ellas de tal manera que apenas se percató de que la presencia masculina había hecho acto de presencia. consecuentemente, se irguió para guardar el aparato y, después, se acercó a la figura del Lord. haciéndole el saludo militar más indiferente de la historia, habló: “ me encuentro cubriendo el turno del escolta Graham ” más se lamentaba él, eso lo tenía claro. “ su mujer está de parto — o algo así ” // @caidcnsx
















