El Castillo de Cabrera
El archipiélago de Cabrera fue visitado hace siglos por civilizaciones mediterráneas diversas como fenicios, cartagineses, bizantinos y romanos en busca de comida y alojamiento. El origen de su nombre se debe a que antes había cabras montesas que habitaban la isla.
A partir del siglo XIII la Isla de Cabrera y su puerto sirvieron como base para atacar las costas mallorquinas para los piratas berberiscos. Este hecho histórico justifica la construcción del castillo en el siglo XIV situado en la entrada del puerto que evitaba que se usara el puerto como base pirata y permitió el aumento de vigilancia de las aguas próximas a Mallorca. Cuando los vigilantes oteaban un barco pirata, lo comunicaban con señales de fuego a las atalayas del sur de Mallorca, y de allí al resto de la isla. Cuentan las crónicas que una de las penas más duras, peor incluso que ir a galeras, era la de ser vigía en Cabrera.















