«Love in the dark»
@queenxhera
Léonie habÃa sido invitada a la inauguración de una exposición en el museo de Bristol. El curador era un buen amigo de la universidad y aunque las intenciones parecÃan inocentes, él tipo solo querÃa sacar provecho del trabajo de la morena. Un compromiso por cortesÃa tendrÃa que llevarla a escribir una buena crÃtica en las revista y el medio para el cual trabajaba, pero las personas no contaban con el infierno que vivÃa. Ya no le importaba perder, ya no le importaba ser correcta y mucho menos la moralidad, ya habÃa pasado por la caminata de la vergüenza, ahora solo estaba pagando el karma de haberse burlado del amor.Â
Veintiuna cero seis. La música la tenÃa de mal humor. El champan le habÃa provocado nauseas. La iluminación y la distribución del espacio habÃa sido un completo asco, porque se sentÃa asfixiada y el tema era la grandeza. ¿Dónde estaba? No habÃa respuesta. Observaba con desespero su reloj de pulsera, lo habÃa estado esperando desde las ocho, pero Gustav no aparecÃa. ¿EstarÃa con otra? pensó y tuvo que llevar sus manos para masajear sus sienes para sacar esa imagen. Ojala solo fueran celos, ojala estuviera con otra, ojala pudiera perdonarla. Suspiró profundo y bebió el resto de agua que le quedaba en el vaso que habÃa solicitado cuando la fatiga amenazaba con desvanecerla.Â
No era necesario crea escenarios ficticios, lo conocÃa demasiado y él solo se estaba dejando llevar por el dolor, por el ego, por el no saber qué hacer. La hacÃa sufrir y Léonie seguÃa ahÃ, porque la culpa la tenÃa atada y porque tenÃa la esperanza de recuperar lo que por su error perdió.Â
No se despidió de nadie, tampoco participo de la fotografÃa oficial. La francesa solo se camuflo entre la multitud y llegó a la salida. El viento otoñal pegó con fuerza en sus mejillas y tenÃa la intención de encender un cigarrillo, pero se quedo observando con envidia a una joven pareja. Lo tenÃa todo, pero la ingenuidad ante la humanidad fue mayor y la llevaron a devorar la tentadora manzana.Â















