Edgar aun sentĂa que era un sueño pues si antes le hubiera dicho que Cora iba a ser su esposa jurarĂa que estarĂan bromeando pues antes en su mente no parecĂa posible pero ahora ahĂ se encontraba en la casa que ambos compartĂan junto a sus dos pequeños hijos. —Hola hermosa esposa mĂa— expresĂł sonriendo una vez que llegĂł a casa de su practica de Quidditch y se encontrĂł a Cora recostada en el sillĂłn, por lo que no dudo en acercarse y darle un pequeño beso ( @hookumdays​ )














