Tras salir del despacho de su profesora favorita lo Ăşnico que rondaba la cabeza de Aliyana eran pensamientos negativos. ÂżPor quĂ© habĂa aceptado aquel trato? No creĂa que le fuese aportar nada positivo, de hecho le temblaban las piernas mientras caminaba hacia el ala masculina de su internado. Ali no lograba entender cĂłmo podĂa existir gente que se preocupaba tan poco por sus estudios como ese chico, aunque eso no era lo peor que habĂa escuchado hablar sobre Ă©l. Lo habĂa visto muy pocas veces, al principio le daba algo de lástima, pues lo veĂa como una especie de defensor de las causas perdidas, metiĂ©ndose en lĂos simplemente para defender a la gente, incluso a personas que ni siquiera conocĂa. AĂşn asĂ, ella le perdiĂł el respeto al ver que no habĂa vuelto a clase despuĂ©s de su primera expulsiĂłn. -AquĂ estamos...- MurmurĂł abriendo la puerta del ala masculina, estaba tan nerviosa que ya casi ni se acordaba del nĂşmero de habitaciĂłn de Shawn. NegĂł con la cabeza, intentando aclararse, y se dirigiĂł a la habitaciĂłn que creĂa correcta. -ÂżShawn?- PreguntĂł en voz baja mientras llamaba a la puerta. -Te tra-traigo una ca-carta de la profesora Evans.- AñadiĂł tratando de no tartamudear demasiado.















