Una novela total. Densa. Cargada de matices. Escrita sin pausa, al ritmo que impone la conversación entre Kathryn y Hope. La primera, una crítica de arte neoyorquina. La segunda, el trasunto de Lee Krasner, artista vinculada al expresionismo abstracto que fuera esposa de Pollock y Warhol.
El diálogo, incesante y sin respiro, nos ofrece un recorrido por la historia del arte contemporáneo que va más allá de los movimientos y los artistas. Pues profundiza también en las técnicas, en la filosofía que subyace a cada apuesta. Pero también en la vida de los abstractos y los poperos. Sus grandezas y sus excentricidades; sus gestos absolutos y sus borracheras insoportables; sus presencias arrolladoras y sus ausencias interminables. Una historia de vida que deja entrar en ella toda la luz y todas la sombras.













