No pretendo ser poeta
No pretendo ser poeta,
No lo malinterpretes,
Pretendo ser la lampara medio dañada de tu alcoba,
La pared despintada de tu cuarto,
El poster de tu cantante favorito,
Tu serie preferida,
Tu viernes,
Y siempre,
Siempre
Tu domingo.
Te quiero asÃ,
Completa,
acojoda a la vez extasiada
Por lo desconocido,
Lo nuevo,
Lo profundo,
Te quiero asÃ, hija de puta,
Sarcástica,
Única,
Indescriptible,
Inefable.
Amo todo de ti,
Amo tu risa desencajada,
Amo tus estornudos desequilibrantes,
Amo tu torpeza despistada ,
Amo tu inocencia de niña pequeña,
Amo tu lado más sensible,
Y como ya lo dije,
Te amo asÃ, hija de puta,
Capulla y en extremo delirante.
Recuerdo,
Recuerdo que también yo he pecado,
Y no una,
si no mil veces,
Contigo,
Con lo utópico que es tu ser,
Y es que he huido como una puta cobarde,
No es misterio para nadie.
Odio mi aire,
Mi veneno,
Mi ser.
Pero tú,
Tú mujer arrabata corazones y almas,
Tú pareces equipada,
Con mil chalecos antibalas,
Una mascarada de humo,
Y un traje anti mordidas.
En efecto,
Siempre pienso que definitivamente eres el yang de mi yin,
Eres mi complemento perfecto,
Mi otra mitad,
A eso no le cabe menor duda.
Ya te lo he dicho en miles de poemas,
Te conozco en todas tus facetas
Y no cambiarÃa ninguna.
Y no, no pretendo ser poeta,
No me mal interpretes,
Sólo tengo un lápiz mal gastado
Y un corazón roto,
Que te ama y darÃa su vida entera,
Por ti.
Poema a la mujer que marcó un antes y después en mi vida- R










