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Dru pestaña dos veces sorprendida cuando vio a Thais y Mathis en la entrada de la Academia.
Thais era delgada, con el cabello y ojos castaños y su piel era entre morena y bronceada, su familia es la encargada de dirigir el Instituto de Río de Janeiro. Ella era alegre aunque la mayoría de las veces parecía desinteresada o aburrida. Y Mathis era el reservado del grupo, aunque parecía ser el más alegre con su cabello pintado de rojo y sus ojos color jade.
-¿Qué hacen aquí?-pregunto sorprendida.
Thais sonrió
-Pues estamos esperando a los centuriones que nos acompañarán a una misión.
-En realidad-dijo Mathis con calma-nosotros los acompañaremos a ellos.
Dru quiso reclamarles el hecho de que desde hace una semana ella les había informado sobre la misión y porque ellos no lo habían hecho, pero se dio cuenta de que faltaba alguien de sus amigos.
-¿Y donde está Mallory?-pregunto.
Mallory era la hermana menor de Mathis y la única diferencia entre ellos era que Mallory tenía su cabello rubio sin pintar.
-Es un año menor que nosotros así que ella no vendrá.-contesto Mathis con desilusión, rara vez ellos dos se separaban.
-En su lugar la tendremos a ella-dijo Thais señalando al fondo donde una chica estaba recostada en la pared- Mallory sería mucho mejor que ella.
-Thais-la reprendió Mathis -no digas esas cosas.
-Es una mundana, Mallory siendo un año menor está más capacitada que ella siendo un año mayor que nosotros.
Dru iba a responderle pero las puertas se abrieron de par en par mostrando a cuatro centuriones, entre esos cuatro, Dru vislumbra a uno en especial.
Su hermano Ty iba al frente, vestido con el uniforme negro de los centuriones, en opinión de Dru le queda bien, hacia un bello contraste con su cabello negro tinta y sus ojos grises, y hacia que su piel se viera aún más blanca. Se veía un poco más grande que la última vez que lo había visto en el cumpleaños de Helen, y más apuesto. Pero era su hermana así que tal vez no lograba juzgarlo bien.
-Ustedes son los alumnos que van a ir a la misión.-pregunto un chico al lado de Ty.
-Claro-contesto Thais. El chico de cabello cobre miro mal a Thais pero no dijo nada.
-Quien va a ser su líder interno-dijo Ty con voz fuerte y clara.
Ella miro a Thais y Mathis , aunque ninguno parecía saber de que hablaba su hermano.
-Soy yo-dijo la chica que había estado recostada en la pared, Dru no se había dado cuenta de que se había parado cerca de ellos-Laila Blood, estudiante de tercer año en la Academia. Kansas Illinois. Mundana-había dicho lo último con un desafío silencioso.
Ty asintió sin mirarla.
-Den un paso al frente los demás miembros y presentence.
-Thais Pedroso, segundo año de la Academia, Instituto de Río de Janeiro. Cazadora de sombras.
-Mathis von Mainz, segundo año de la Academia, Instituto de Alemania. Cazador de sombras.
-Drusilla Blackthorn, segundo año de la Academia, Instituto de Los Ángeles. Cazadora de sombras.
Cuando dijo su nombre vio como el chico que había preguntado sobre ellos daba un ligero codazo a la única chica de su grupo. El que había mirado mal a Thais levanto un ceja.
-Bien, me presento-dijo Ty con voz algo tensa, el ruido del comedor empezaba a llegar hasta la entrada-Soy el líder de esta misión. Tiberius Blackthorn, tercer año del Escolamántico, Instituto de Los Ángeles. Mis compañeros son Anush Joshi-Dru lo ubico como que el que dio el codazo a la chica- Celeste Monteverde y Madox Pounceby. Estaremos a cargo de ustedes en lo que dure la misión, tienen dos horas para prepararse, nos iremos al Instituto de Londres antes del atardecer. Los espero aquí mismo. Eso es todo.
Ty salió. Dru quiso seguirlo, pero se detuvo, tal vez su hermano no había querido tenerla en esa misión.
-Ayúdame a empacar Dru-dijo Thais.
-Claro.
Cuando pasaron las dos horas todos estában reunidos de nuevo en la entrada. Dru había esperado que su hermano fuera a su cuarto y le hablará, pero no lo había hecho. Mentiría si no dijera que se sentía un poco decepcionada, pero no había nada que hacer.
Salieron de la Academia, el suave viento de Nueva York los golpeo. Ty parecía estar mirando el reloj de su celular y hacer cuentas. Luego un Portal se abrió a unos pasos de su hermano, el remolino que formaba era de un color azul, Dru apostaba que al otro lado estaba Magnus Bane.
-Tomaran de la mano a un Centurión y cruzarán el Portal con el-dijo Anush tomando a Thais para luego desaparecer por el Portal.
Celeste tomó a Mathis . Y justo cuando pensó que ella iría con el tipo Madox, su hermano la agarró del hombro. Entonces Madox cruzó con Laila.
-Me alegra que estés en la misión conmigo Dru-dijo Ty apretando el agarre sobre su hombro.
-A mi tambien-dijo ella con cariño. Y ambos cruzaron el Portal hacia Londres.
***
Todavía estaba aferrado al hombro de Dru cuando llegaron a el Instituto de Londres. Era medio día, aunque se veía más sombrío por las nubes, no había pensado en ver como sería el clima.
-Irene-dijo Dru, mientras se soltaba de su agarre e iba con Magnus para tomar a la lince de los Carpos.
El le había pedido a Magnus que trajera y cuidara a Irene, porque junto con Livvy había logrado educarla para saber si había demonios cerca. Aunque claro, Magnus nunca le había preguntado porque quería que Irene fuera, sólo había asentido de inmediato, eso había sido un alivio, estaba convencido de que Ragnor se hubiera negado.
Magnus estaba parado en las primeras dos escaleras del Instituto, vestido con un traje de tres piezas color morado. Ty no estaba muy seguro de como era que funcionaba la moda, pero suponía que Magnus era una persona muy influyente en ese ámbito, y si usaba un chaleco de pana con bordado de gato, el suponía que eso estaría de moda dentro de poco. Se acercó a ellos, después de ver que todos habían llegado bien.
-Bueno-dijo Magnus llamando la atención de todos-Ya que he cumplido con mi deber de dejarlos sanos y salvos en la entrada, me retiro. Mi esposo debe estar esperándome.
Hizo un movimiento de manos y el Portal volvió a aparecer, del otro lado se escuchaba la risa de niños.
-Intenten no meterse en problemas-dijo seriamente-Y si lo hacen-agrego- asegúrense de que sea en un horario aceptable.
Y entró en el Portal. No sin antes hacer aparecer una hoja de papel que Anush tomó enseguida.
-¿Qué dice?-pregunto.
-Es la diferencia de horario entre Londres y Nueva York.
-Cool-dijo la chica llamada Thais- ¿Deberíamos entrar al Instituto?
-No-dijo Livvy apareciendo al lado de Anush-Recuerda que Jia dijo que el cazador que enviaron a informar nos vería afuera.
Ty asintió.
-No, estamos esperando a el cazador que nos va a dar toda la información restante. Luego de eso entraremos al Instituto y podremos acomodarnos.
-Umn, disculpe-hablo Mathis-a nosotros aún no se nos ha informado del todo bien como es la situación. Sólo se nos dijo que era una misión de entrenamiento a cargo de Centuriones.
-A quien le importa eso-dijo Thais- ¡Somos libres!
Ty tomó nota del comportamiento de ambos. Miro curioso a la chica mundana.
-Tu eres la líder-le dijo-deberías preguntarme eso, antes que ellos.
La chica frunció el ceño pero no dijo nada.
El empezó a mover las manos de manera discreta.
-Tranquilo, Ty-dijo Livvy a su lado-Solo explícales lo que consideres necesario.
Inhalo.
-Hay incremento en la actividad demoníaca de Londres,-empezó a decir, todos se acercaron a escuchar, formando un círculo cerca de el- pero sobre todo son los demonios que se presentan. Se tienen informes desde dragonidaes a palomas demoníacas, no han matado a nadie pero los dejan muy heridos. Nuestro trabajo es encontrar donde entran y sellar el lugar.
El silencio se hizo presente, incluso sus compañeros no dijeron nada. Mirando las caras a su alrededor noto que algunas se habían puesto pálidas.
-Creo que debes darles confianza-menciono Livvy-Julian nunca nos decía las cosas malas de manera que nos preocupara.
Frunció el ceño. Eso no era coherente, debían preocuparse. Iban a enfrentarse a demonios que se creían extintos después de todo.
Iba a reclamarle a Livvy, sólo que no podía hacerlo realmente. Nadie a parte de el podía escucharla o verla.
-Podemos manejar esto.-menciono con voz tensa-La Directora del Escolámantico Jia cuenta con eso.
-Pues es ridículo.-dijo Madox rompiendo el silencio-Es ridículo que ella piense que nosotros podemos con eso, sólo somos cuatro centuriones ¿cuidar a estos niños y a la vez matar demonios extintos? No podríamos matar a un dragonidae así.
Los chicos de la Academia se tensaron, incluso Dru.
-Pues yo lo hice-dijo una voz calmada detrás de ellos- y mira que mi compañero salió corriendo.
Madox parpadeo sorprendido, en realidad todos lo hicieron, sólo que él fue el primero en recuperarse y fruncir el ceño repentinamente luciendo enfadado.
-¿Quien rayos te crees que eres?-soltó con voz intimidante hacia el chico, aunque este no cambió su rostro de calma.
-Soy Kit.-sonrió, una sonrisa que pareció contagiarse a los demás-Kit Herondale.
Y entonces todos lo miraron con asombró, como si nadie pudiese creer que el era el.
Ty tambien lo había mirado así, pero el sabía quien era antes de que dijera su nombre, incluso después de tres años lo reconocía, y pensó que así hubieran pasado diez o quince igual sabría que era Kit, lo sabría por su dorado cabello y su mirada azul amable. Era algo que posiblemente nunca cambiaría en el.
-Wow, ¡eres el primo de Jace Herondale!-dijo Anush alegre.
Kit hizo una mueca de disgusto por un segundo pero fue tan rápido que dudo que alguien aparte de el, lo hubiera notado.
-Ese soy yo-dijo sonriendo, aunque Ty estaba casi seguro que era una sonrisa falsa-Y también seré el encargado de ponerlos al tanto de la situación aquí en Londres.
-Tu vives en Devon-dijo Dru casi acusatoriamente.
Kit pareció sorprendido de verla pero enseguida se relaje y la miro con...¿cariño? ¿anhelo? ¿O era solamente amabilidad?
-Lo hago, pero ya sabes dado que están faltos de personal-menciono encoguiendose de hombros para restarle importancia-vengo a ayudar cada que puedo.
Si antes había institutos vacíos ahora eran menos cazadores, dado que un tercio de ellos había decidido quedarse en Idris con la Cohorte. Mientras los demás, como ellos, habían decido ser verdaderos cazadores y luchar contra demonios. Aunque por lo que sabía, el Cónsul Alec y su parabatai Jace habían logrado hacer una buena estrategia para que la mayoría de los Institutos tuviera un Director y suficientes cazadores en el patrullaje, pero por lo visto en Londres había pocos cazadores debido a los heridos.
-¿Cada que puedes?-hablo Madox-No nos sirve de nada tenerte, es claro que no viste la mayoría de lo incidentes y nosotros necesitamos detalles para poder trabajar.
-Y tu necesitas callarte la boca-dijo Livvy malhumorada.
Ty la miro de reojo con un poco de reproche. Kit dejo escapar una pequeña risa.
-¿Te estás burlando de mi?-grito Madox.
-No, yo no lo hago-contesto Kit sonriente-pero hay un fantasma aquí que cree que deberías guardar silencio.
-Pero que diablos...
-Los Herondale pueden ver fantasmas-dijeron al mismo tiempo Anush y Mathis.
-Correcto-menciono Kit-y hay uno aquí en este momento.
Madox perdió un poco de color en su rostro. Ty se pregunto si le tendría miedo a los fantasmas.
-Ademas-volvió a hablar Kit-yo estuve envuelto en la mayoría de los incidentes, sólo hubo unos cuatro en los cuales no estaba presente.
-Deberíamos entrar al Instituto y hablar de ello-dijo Ty.
-Claro, solo hay que procurar no molestar a Bridget, no querrán comer sólo papas mientras estén aquí.-dijo Kit subiendo tranquilamente las escaleras para entrar al Instituto.
Todos los demás le siguieron enseguida, incluso Madox que iba murmurando algo.
El se quedó un momento afuera, pensando en lo extraño que había sido verlo después de tres años y descubrir que había algo que no había cambiado. Kit era un apoyo. Era su apoyo. Las cosas se habían estaban yendo de control con el comentario de Madox sobre no ser capaces de poder cumplir la misión, pero entonces había aparecido Kit diciendo algo genial y había logrado calmarlos a todos un poco o al menos había logrado que de momento olvidarán el tema.
-Lo necesitas ¿cierto?-dijo Livvy con cariño frente a el-Porque Kit sabe leer a las personas.
-Tu también sabes eso Livvy, y además puedes conseguir información.
-Pero no como el-menciono su hermana negando-Sabes que vas a necesitarlo para esta misión-su voz se suavizo, justo como siempre lo hacia cuando le explicaba algo que no lograba comprender-Eres mucho mejor detective cuando tu Watson está cerca de ti.
-No es mio-dijo negando-Y aunque se lo pida él no aceptara.
-Lo hará, ya verás.
Ty quiso decirle que eso era poco probable, pero Anush se asomó por la puerta.
-¿Qué haces aquí afuera? Todos están adentro esperándote.
-Solo despejaba mi mente.-menciono caminando hasta el.
Aunque en realidad sentía que sus pensamientos empezaban a enredarse aún más.
***
-¿Dónde está la Directora del Instituto?-pregunto Thais.
-Por ahí-contesto Kit caminando al frente-Normalmente ella sólo se deja ver por la noche.
Dru, se pregunto que posibilidades había de que la Directora fuera una zombie y derepente apareciera con la intención de matarlos a todos, como en las películas de terror. Estaba segura de que la posibilidad era de cero, aún así tenía esperanzas de que por lo menos mordiera al estúpido centurión llamado Madox, que había dicho que ellos eran un estorbo y de alguna forma ofendido a su hermano.
Thais le dio un ligero codazo.
-¿No crees que es sexi?-pregunto de pronto un tanto tímida.
-¿Quien?-dijo ella.
-Kit Herondale, obviamente-le respondió- tu hermano es apuesto claro y también ese otro centurión malhumorado, pero creo que él es sexi.
Dru no lo había pensado.
Cuando había conocido a Kit, el estaba rodeado por Ty y Livvy, y luego ella estaba demasiado triste y preocupada por un montón de cosas, y después se había enterado de lo que él y su hermano habían hecho y eso había logrado enojarla lo suficiente como para decidir no volverlo a ver. Pero un poco de ese enojo se había esfumado hace tiempo.
En una ocasión que Ty había llegado a la casa, Julián había sido el primero en notar que traía un colgante, Ty lo había mostrado con calma pero sus dedos se había aferrado fuertemente a el conforme les decía que era un regalo que Kit le había dado. Nadie pareció realmente sorprendido por eso hecho, pero sólo ella sabía toda la historia, así que en la noche cuando le pregunto directamente porque lo tenía, él le había contado todo.
No pudo evitar sentir menos enojo después de eso, porque ese colgante era la muestra de que Kit siempre se preocupaba por su hermano, de una manera que tal vez ella no entendía.
Ella no lo había reconocido enseguida momentos atrás, pero estaba segura de que Ty lo había hecho. A sus ojos había visto un fantasma, el fantasma de un chico delgado y pálido de grandes ojos azules que intentaba huir cada que podía, hasta que había hecho a Ty su ancla.
Incluso ahora viéndolo de espaldas era eso, el recuerdo vago de una persona que tiempo atrás había estado con su hermano.
Tal vez Kit era atractivo, pero Dru no pensaba en ello.
-Realmente no lo sé, siempre lo he visto como el amigo de mi hermano.
-Eso es genial-dijo Mathis hablando por primera vez-Tal vez él pueda decirle a Madox que no somos un estorbo.
Laila que estaba unos dos pasos detrás de ellos, murmuró algo.
-Bueno-dijo Kit deteniéndose en la biblioteca-hablaremos del caso primero y luego les mostraré sus habitaciones.
Todos asistieron, aunque Kit pareció buscar a alguien con la mirada. Ella volteó y de inmediato supo que a quien buscaba era a Ty.
-¿Dónde está mi hermano?
-Oh cierto, no esta aquí.-dijo Celeste.
-Iré...
Empezo a decir Kit cuando Anush grito.
-¡Voy por él!
Y salió corriendo hacia la entrada.
Dru admiro la lealtad que Anush parecía tener por su hermano, pese a que Kit parecía querer golpearlo, aunque ella no entendía porque.
-Bien-dijo en tono cortante y luego fijo su mirada en la puerta de la biblioteca- Jessamine podrías cuidarlos un momento en lo que busco a Bridget-Dru no podía ver ni escuchar fantasmas pero algo debió de haberle dicho para que sonriera-Oh, vamos. No seas tan dura con ellos.
-Sabes-dijo Madox con altanería-creo que te estás inventando todo esto de los fantasmas.
Un libro fue arrojado del librero hasta donde estaba Madox. Dru le concedía a Jessamine que tenía buena puntería.
-Jessamine dice-hablo Kit-que si vuelves a ser así de grosero no se hará responsable de como tengas que vestirte en la mañana.
Madox palideció.
-Descuida-dijo Kit dando palmadas en su hombro-Ella es todo una dama, nunca entrará a tu cuarto sin tocar.
Y entonces se fue, dejándolos solos en la biblioteca.
***
Había ocasiones en las que Livvy realmente deseaba que Ty fuera más consciente de los demás, justo como en ese momento que estában entrando a la biblioteca y su hermano estaba más ocupado mirando al rededor en busca de Kit, que prestando atención a lo que Anush decía.
Aunque por otro lado lo que Anush decía al hablar eran puras divagaciones o tonterías sin sentido, ya llevaba tres años conociéndolo (incluso si Anush no lo sabia) y en todo ese tiempo estaba completamente segura de que podía contar con los dedos de sus manos cuantas veces el chico había hablado algo serio.
-Donde rayos se metió Kit-se quejó en voz alta, aunque nadie más que su hermano pudiera escucharla.
O eso pensó, antes de que una voz femenina le respondiera.
-El ha ido a buscar a Bridget para hacerle saber que los centuriones ya están aquí.
Livvy la miro sorprendida, quien le había contestado era una hermosa chica de unos diecisiete años, su cabello era rubio claro, casi del mismo color que el de Emma, sus ojos también eran de un color café similar, pero su piel era blanca o al menos cuando estaba viva lo había sido. Ella debía ser el fantasma con el que Kit había hablado cuando ellos estában ahí hace tres años. Aunque ahora no recordaba su nombre.
Se acercó a Ty y le hablo en tono bajo, para que la otra chica no escuchara.
-Kit a ido a avisar a Bridget que el Instituto ya está ocupado por nosotros.
Ty asintió, asiéndole saber que entendía, y entonces fue a sentarse a la mesa que ya ocupaban Madox y Celeste que estaba al centro. Dru y sus amigos estában a una mesa de distancia. Livvy se acercó con Ty, sólo que no para estar cerca de su hermano, si no porque el fantasma de la otra chica estaba flotando en la orilla de la mesa, cerca de Madox.
-Perdón-dijo ella llamado su atención-se que fuiste tu quien nos ayudó tres años atrás a saber donde estaba la casa de Malcom pero no recuerdo tu nombre.
-Soy Jessamine Lovelace,-dijo con algo de melancolía- en otras circunstancias diría que es un gusto conocerte.
-Yo soy Livia Blackthorn.
-Es curioso-menciono Jessamine-tu hermano claramente puede verte y escucharte, pero parece no poder notarme.
-Somos mellizos, es por nuestro lazo-contesto tensa.
Jessamine la miro inquisitivamente, pero se encogió de hombros.
-Bueno, me harías el favor de cuidar que no toquen ningún libro hasta que venga Kit, debo irme a dormir para recuperar energías.
-Si, claro.-respondió enseguida.
-Nos vemos al rato Livia Blackthorn-dijo mientras desaparecía.
Al mismo tiempo que Kit entraba a la biblioteca con una charola de comida y bebidas
-Bridget dice que no esperen algo especial de comida y que dejen su ropa sucia en los cestos.
Dejo la charola en la mesa que separaba a los centuriones de los de la Academia.
-Ni crean que voy a servirles-dijo Kit-si quieren comer tendrán que servirse solos.
Ty fue el primero en levantarse y sentarse en la mesa, aunque fue Laila la primera en comer, luego de eso todos se sentaron y empezaron a devorar la comida.
-Puedes empezar a decirnos lo que sabes sobre el caso-dijo Ty.
Y entonces Kit empezó a relatar las historias, sólo que ella no escucho ninguna, en su lugar miro a las personas que estában en la biblioteca.
Miro a Anush y su color de piel morena, a Madox y su cabello cobre, a Celeste y sus ojos violetas, y luego miro a Laila y sus labios de un rosa tenue, a Thais y su pequeña nariz, a Mathis y sus cejas rubias, y a Dru, Dru que tenía el cabello castaño y los ojos Blackthorn, Dru y sus pecas por el sol que hacían un buen contraste con su piel entre clara y bronceada. Dru que tenía un aire de calma con ella y hacia que se viera de la misma edad de Ty.
Mirando a su hermana así, tan detalladamente, no podía evitar preguntarse si así se vería ella si estuviera viva. Si sus pómulos se abrían vuelto delicados de esa manera, o sus labios tan rosados. Sabía que probablemente si, después de todo la única diferencia entre ella y Dru siempre había sido el hecho de que Dru tenía más curvas que ella, porque en todo lo demás era como mirarse a un espejo.
Un espejo donde ella estaba viva y se sentaba con su hermano y su amigo que no había visto en mucho tiempo y platicaban para ponerse al corriente.
Si no hubiera muerto...
Una pila de libros cayo al suelo con un gran estruendo, logrando que todos se sobresaltaran y después sacarán sus armas.
-¿Qué fue eso?-grito Anush
Ty volteó a verla luciendo perplejo y algo más que ella no deseo saber, así que miro a Kit y noto que él la estaba mirando con el ceño fruncido.
-Tranquilos-menciono Kit guardando su daga, el había sido el primero en desenvainarla desde el estruendo-Solo ha sido un fantasma.
-¿Fue el mismo fantasma de hace rato?-pregunto Madox con un ligero temblor-El que tú llamaste Jessamine.
-No, fue otro-menciono Kit alejando su mirada de ella y posandola en Madox-no te preocupes Jessamine ya se ha hecho cargo de el.
-Yo... lo siento.-dijo ella incapaz de decir algo mas-No quería...
-Esta bien, no fue nada.
Pero si lo había sido y ella lo sabía.
Así que se fue.
***
La reunión después de la caída de libros había sido muy rápida y en opinión de Dru, un tanto fastidiosa porque ya los centuriones estában planeando como claramente no meterlos en la misión.
Kit se mantenía a una distancia razonable de ellos, hablando de vez en cuando.
Dru pensó que él era una visión rara en el panorama, porque ellos de la Academia vestían el uniforme de cazadores, los Centuriones estában con su característico uniforme negro, y Kit estaba con jeans, tenis negro, chamarra de cuero y una camisa que tenía el logotipo de superhéroes. Daba la impresión de que no se tomaba nada de eso en serio, o tal vez solo era su manera silenciosa y discreta de decir "No obedezco órdenes de ustedes"
"Y sin embargo" pensó "En este momento está ayudando más que yo, hablando con ellos como iguales"
Dru frunció el ceño.
Ty era su hermano y el líder de la misión, se suponía que ella debía sentirse con la suficiente confianza como para ir hasta allá y hablar.
Decidida dio un paso al frente, dispuesta a ir y entablar conversación, para saber que sucedía.
Y entonces Kit miro a todos los miembros de la biblioteca y hablo.
-Bueno, es hora de que les muestre sus cuartos. Vamos.
Y con ello todos empezaron a seguirlo por los pasillos.
Los pasillos del Instituto parecían estar un poco cambiados desde la última vez que ella los había recorrido. No se veían del todo vacíos, ahora sus paredes tenían varios retratos, aunque por la oscuridad no podía verlos del todo bien.
Conforme avanzaban cada uno de ellos se quedaba en alguna habitación, algunos en continuas (como era el caso de Laila,Thais y Mathis) otros separadas por una habitación (como Anush, Celeste y Madox, este último fue dejado con dos habitaciones de distancia y la advertencia de que si escuchaba ruidos raros probablemente no tenía de que preocuparse)
Hasta que ya sólo quedaban Ty y ella.
Dru no sabía como expresar si podía estar en la habitación que le había tocado la última vez, por suerte Ty no tenía reservas en preguntar.
-¿No vamos a quedarnos en las habitaciones de la última vez que estuvimos aquí?
-No-dijo Kit y luego dudo en seguir hablando, pero lo hizo-Jessamine y yo pensamos que ustedes estarían mejor si se quedaban en las habitaciones especiales.
-¿Habitaciones especiales?-pregunto Ty con cierta emoción en su voz.
-Esta-dijo Kit abriendo la puerta-fue la habitación que le perteneció a James Herondale, el hijo de Will y Tessa. El amaba leer así que tiene su propia colección de libros acomodados por sus obras favoritas.
Ty entró a la habitación y empezó a tocar algunos de los tomos que estában en el escritorio. Sus ojos empezaron a recorrer todo el lugar y finalmente se detuvieron en Kit, había algo en la mirada de su hermano que causó un poco de incomodidad a Dru, aunque no entendía muy bien el porque.
-Gracias-dijo Ty en un leve susurro.
Kit asintió y dio media vuelta, claramente dispuesto a llevarla a la que sería su habitación, pero entonces su hermano volvió a hablar.
-Puedes ayudarnos.
Kit volteó a verlo, claramente confundido. Dru no podía culparlo, Ty no solía ocupar muchas palabras para expresarse.
-Quiero decir-agrego- Me gustaría tu ayuda en el caso.
-No sería de utilidad-contesto Kit.
-Te necesito en el caso.
Kit se tenso, Dru pensó que iba a negarse en seguida, pero en cambio se relajó y asintió.
-Primero tendré que decirle a Jem y Tessa.-menciono con cuidado- Si ellos aceptan te ayudaré.
Ty asintió calmado mientras sus manos se movían a sus costados.
Kit salió del cuarto y empezó a caminar. Dru no pudo evitar pensar que tal vez estaba viendo la reconciliación oficial de esos dos.
-Descansa Ty-le dijo antes de seguir a Kit.
No caminaron demasiado para llegar, y en opinión de Dru aún si lo hubieran hecho habría valido la pena.
-Este era el cuarto de Lucie Herondale-explico Kit recargado en el marco de la puerta-la hermana de James. Tiene algunas historias de fantasmas que solía escribir, espero te guste.
-Gracias.
Ella miro al rededor, le parecía que ese cuarto era más grande que en el que se había quedado anteriormente, todo estaba muy bien acomodado y no tenía señales de deterioro.
-Dru-escucho que Kit decía en un susurro.
Ella volteó a verlo, sorprendida de que aún estuviera ahí, y de repente demasiado serio.
-Yo...-Kit parecía luchar por encontrar las palabras- quería pedirte disculpas.
-¿Disculpas?-pregunto confundida-¿Por que ibas a disculparte conmigo?
-Por todo en realidad-respondió, ella iba a alegar pero Kit la cayó antes de que empezará-Por favor escucha y luego si quieres...si no quieres ni verme, lo entenderé.
Dru escucho.
-La primera cosa por la que tengo que disculparme es por mentirte,-dijo Kit mirándola directamente a los ojos y luego desviando la mirada-En aquella ocasión, tu confiaste en mi y me dijiste como te sentías, y yo no logre hacer lo mismo, incluso con la promesa que le hice a Ty, debí encontrar la forma de decirte. Así que lo siento.
Dru comprendió que Kit hablaba de la vez en que le dijo que sólo querían ver el fantasma de Livvy.
-La segunda cosa por la que te pido perdón, es porque no logre detener a Ty en su intento de revivir a Livvy. El me dijo lo que planeaba hacer desde el principio y yo debí detenerlo enseguida, pero en vez de eso fui llenando mi mente con pensamientos egoísta, diciendo que si lo hacia Ty se rompería o me alejaría de el. Así que lo ayude mientras en mi mente siempre pensaba "esto no va a pasar" o "Nunca conseguiremos los ingredientes" y entonces realmente paso y cuando en el último momento intente detenerlo, descubrí que no era suficiente para hacerlo.
Dio un gran suspiro, en un intento por mantener la calma.
-Y la tercera y última cosa por la que te pediré perdón-dijo mirándola sin apartar la vista- es por haberme ido sin despedir. No debí haber hecho eso, eras mi amiga y aun así no pensé en tus sentimientos. Tampoco debí evitarte estos últimos tres años, pero...no podía verte, no después de saber que tu conocías mi mayor error. Lo siento Dru.
Ella sabía que sus palabras eran sinceras, su mirada lo decía todo y aun así de lo que le dijo sólo una la sorprendió.
-¿Soy tu amiga?-pregunto con incredulidad-Quiero decir, en ese tiempo...¿me considerabas tu amiga?
Kit la miro dolido.
-Claro que si, Dru. En ese tiempo sólo consideraba a Livvy y Ty como mis amigos porque eran los únicos a los que parecía importarle, pero luego tu empezaste a hablarme y aunque convivimos por poco tiempo...yo si te vi como una amiga.
Dru sonrió, y luego sin previo aviso, golpeó fuertemente la mejilla derecha de Kit.
-¿Cómo que pasaste tres años evitándome pero hoy estas como si nada?-le grito furiosa.
-¡¡No estoy como si nada!!-dijo el-Pase la última semana pensando si era buena idea venir.
Dru lo miro con duda.
-Cuando Jace me dijo quien iba a dirigir la misión, quise rechazarla de inmediato-hablo Kit con sinceridad-pero no lo hice... Esta última semana estaba temeroso de todo lo que pudiera pasar, pero me di cuanta de que tenía que hacer esto si quería realmente avanzar. Y aún así estuve a nada de dar media vuelta e irme cuando lo vi de espaldas, pero cuando vi la situación yo...solamente no pude irme y dejarlo-Dru pensó que probablemente esa había sido una situación difícil-Y entonces noté que tu también estabas y me di cuenta que tenía que aclarar esto contigo, si quería que volvieras a ser mi amiga.
-Eres un gran tonto-le reclamó-Pero supongo que si eres mi amigo era de esperarse.
-Entonces...-dijo Kit dudoso-¿me perdonas?
Dru sonrió.
-Hace ya bastante tiempo que lo hice.
Kit sonrió, y ella noto que parecía sólo un poco más relajado.
***
Cuando Kit llegó a casa no le sorprendió demasiado encontrarse con Jem y Tessa en la sala de estar, ambos lucían caras de ansiedad, aunque intentaba disimularlo lo mejor que podían, Tessa leyendo un libro al revés y Jem fingiendo ver algo en el control de la consola.
-Es interesante lo que ven-pregunto con una pequeña sonrisa.
Ambos se dieron cuenta de lo que tenían en sus manos y le sonrieron con amabilidad, dejando cada cosa en su lugar.
-Estábamos esperándote-dijo Jem.
-¿Cómo te fue?-pregunto Tessa, mientras apretaba un poco la tela de su vestido.
Kit les había contado sus inseguridades sobre ver a uno de los Blackthorn otra vez.
Ellos sabían que él los estaba evitando, probablemente lo supieron desde el principio cuando acepto vivir con ellos, pero él lo había hecho más obvio con el tiempo, cuando Emma enviaba un mensaje avisando que irían a visitarlos, Kit se ponía tan ansioso que casi tenía ataques de pánico, no dormía y salia a hacer cosas imprudentes, pero entonces el se daba cuenta de que Jem y Tessa se preocupan mucho por él, y no quería causarles inconvenientes, así que para evitarlo llamaba a Jace y le decía que si podía ir a Nueva York de visita unos días, Jace siempre aceptaba emocionado y cada que él se quedaba, su primo hacia su estancia emocionante, la primera vez que había hecho eso, se sintió culpable, porque Jace le había dicho que le gustaba cuando el estaba ahí, pero Jace era listo y a su segunda visita le había preguntado "¿Qué los Blackthorn van a ir a visitar Londres?" El se había disculpado, asegurandole a Jace que aunque en parte era cierto, había disfrutado estar con el. Jace le había dicho "descuida, así somos los Herondale" y no había hecho preguntas.
Esa era su familia, lo respaldaba cuando lo necesitaba.
-Ha ido mejor de lo que esperaba-se sincero, sentándose en la alfombra frente a ellos-Dru también ha venido, logre hablar con ella y disculparme-menciono como si no fuera gran cosa para no preocuparlos, porque la verdad había estado demasiado tenso-Hemos vueltos a ser amigos. Bueno al menos, vamos a empezar de nuevo.
Ambos asintieron, pero el vio en sus miradas como esperaban por que les hablará de lo que realmente le había preocupado, el Blackthorn de ojos grises como la plata y cabello negro como la noche.
-Me ha pedido que les ayude con la investigación-dijo enseguida y cerrando los ojos, antes de poder arrepentirse-dice...dice que me necesita para esto.
Ellos guardaron silencio.
-Le he dicho que les preguntaría a ustedes y que si aceptaban lo ayudaría.
Sabía que al haber dicho eso, estaría haciendo quedar mal a Tessa y Jem, pero decir eso había sido su única defensa en ese momento.
-No estás obligado a hacerlo-menciono Tessa dulcemente-La Clave no puede obligarte a ello.
-Que quieres hacer tu Kit-le pregunto Jem serio y calmado.
El sabía que si decía que no quería, ellos lo apoyarían incondicionalmente, asegurándole muchas veces que estaba bien su decisión, y entonces ellos lo dejarían pasar y seguirían con su vida familiar como lo había hecho hasta ahora. Pero si hacia eso... ¿luego que? Dejaría de aceptar misiones sólo por temor de ver a Ty, o alguien de su familia.
No.
La decisión ya la había tomado en el momento en que se presentó frente a los Blackthorn, con todo lo que ello conllevaba.
-Quiero ayudarle-dijo abriendo sus ojos y mirándolos con determinación-Tal vez no sea de mucha ayuda, pero quiero hacerlo por mi. No puedo seguir viviendo en el pasado cada vez que lo veo.
-Lo entendemos-dijeron ambos
Y Kit les creyó.
-Bueno creo que sería bueno irme a la cama y dormir un rato.-menciono mientras se levantaba.
Y entonces ambos pusieron sus brazos alrededor de el, abrazándole con todas sus fuerzas y con tanto amor, que aún no lograba comprender que fuera dirigido a él. Les devolvió el abrazo y los sostuvo con todo el cariño que les tenia. Después de unos minutos y un rasguño en la pierna que le dio Iglesia se separaron.
-Gato tonto-le dijo, pero aún así le acarició detrás de las orejas y a cambio recibió un ronroneo.
-Kit-menciono Jem-tenemos algo para ti.
El dejo de acariciar a Iglesia y los miro con una ceja arqueada. Tessa hizo un ligero movimiento de manos e hizo aparecer un colgante, el estiró sus manos para que el colgante no cayera.
Era un collar de plata con el grabado de un Castillo y en cada torre había una garza posada.
Jem le señaló el borde circular del colgante.
-Está hecho de hierro puro, la cadena es una mezcla de ambas, luce como plata pero tiene el hierro suficiente para dañar a un hada.
-Sabemos que no podemos cuidarte siempre-dijo Tessa-pero al menos con este colgante, estamos seguros que puedes protegerte y luchar un poco mas.
No había necesidad de decirle a Kit por que lo habían hecho de esa manera, el lo sabía.
-También es parte relicario-le explico Tessa, girando el arillo por donde pasaba la cadena, abriéndolo y mostrando espacio para dos fotos, aunque uno ya estaba ocupada-Hemos pensado que te gustaría está foto familiar, sabemos que Jace es tu familia también, pero...bueno en realidad puedes cambiarla por una donde el también este.
-No-dijo en seguida-Jace es mi familia, pero si pongo su foto no va a dejarme de recordarlo nunca. Además ponerlo a el es poner a Clary y a todos los demás, no cabrían aquí.
Kit miro la foto, era una que habían tomado en su cumpleaños número dieciocho, estában frente a la chimenea los escudos Carstairs y Herondale a cada lado. Jem parado al lado derecho donde estaba su escudo, Tessa a su lado izquierdo junto al Herondale, ambos con una mano en cada hombro suyo, el estaba sentado en una silla, y sentada en sus piernas estaba Min. Todos tenían una sonrisa de alegría.
-Tu puedes colocar a quien quieras en la otra parte. También tiene un hechizo para que puedas hablarnos cuando lo necesites.
-Gracias-dijo Kit sintiéndose abrumado por tantos sentimientos que venían a el-yo...no se ni como agradecerles todo esto.
-No lo hagas,-menciono Jem- recuerda que donde hay amor...
-...No hay necesidad de agradecer.-termino de decir Kit.
-Lo mandamos a hacer hace tiempo, pero dio la casualidad de que estuvo terminado hoy.
-La vida siempre acomoda las cosas-dijo Jem encogiéndose de hombros.
Kit limpio con el dorso de su mano, las lágrimas que empezaban a salir.
-Po que ta Kit-Kat llorando-dijo Min que bajaba las escaleras y caminaba hacia ellos-Kit-Kat no es lindo cuando llora. Y mi hermano es siempre lindo.
-No estoy llorando-dijo Kit-tu genial hermano mayor nunca llora.
Estaba seguro que Jem y Tessa emitieron una pequeña risa.
-Ven aquí Min-Min y vamos a una gran aventura juntos.-dijo extendiendo sus brazos.
Min corrió hacia él, y Kit la levanto y le dio una vuelta logrando que ella riera.
-Gran aventura-dijo emocionada.
-Sip, la gran aventura de dormir, mientras te cuento un cuento.
El pensó que Min estaría decepcionada, pero ella lo miraba como si un cuento fuera la aventura mas maravillosa del mundo.
Tal vez así era, después de todo...
¿no todas las historias eran ciertas?



















