seen from T1

seen from T1
seen from Estonia

seen from T1

seen from Germany

seen from Germany
seen from Russia
seen from United States
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from China
seen from United States

seen from Malaysia
seen from Germany
seen from Taiwan

seen from T1
seen from China
seen from T1
seen from China

seen from United Kingdom

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Being a parent is the most beautiful thing in the world. It brings you to control - your emotions, anger, spontaneity, response to stimuli, thoughts and actions.
-Me
Coca Cola Life - Ser Padres HD
BEING SMART...ISH
Well, sometimes you have to evenly split parental responsibilities.
Once you have a child, wether you have it by plan or accident, your life would never be the same. Forever.
M.N. 17042016

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
El Proveedor
Preparo nuevamente mi maleta. Siempre estoy ansioso. Ha llegado nuevamente el momento. Es un procedimiento que creo dominar. Mis viajes recurrentes a visitar a mis hijos han creado un profesional en el arte de la empacada o debería decir en el poco decoroso pero intrépido procedimiento de apretujar todo.
Antes de todo esto, cuento los días, realizo además la estrategia dependiendo de los tipos de días, si son festivos por ejemplo, admito eventualidades en la agenda, y que son muy tenidas en cuenta para seleccionar de manera premeditada las prendas en mi estrecho pero bien dotado closet.
Reviso mi maleta de mano que es la forma muy educada de llamar a mi morral gastado pero aguerrido, una de tantas mañas que se me quedó desde las epocas del Back to the Future y nunca pude superar ni creo que lo quiera hacer; cargar mi morral es como la alegoría a cargar mi vida al instante, es sentir que es lo único que necesito para rondar en cualquier paraje, y además porque pienso que cuando tenga 80 años, estaré paseando las calles con mi viejo morral tal vez ya no cargando artefactos sino de pronto estare coleccionando un repertorio de pastillitas de la A a la Z para todos mis quejambres y cuanto ungüento exista para evaporar dolores de anciano. Por cierto, creo que llegar a los 80 es una meta que no esta en mi cuaderno pero eso es otra historia. Me cercioro que se encuentren todos mis artefactos; mi laptop, y toda la familia de primos y hermanos móviles, dispositivos bluetooth y sobre todo que no se me quede ningún cable; porque debo agregar con melancolía y desinterés que en este punto de mi vida tengo mas cables que amigos; e inclusive creo que tengo cables mas serviciales que el mejor de mis amigos. Esos cables aseguran que este preparado para mis hijos. Mis cables se conectan y funcionan. Lástima que todo no fuera así. Es una necesidad geek de que mis dispositivos esten conmigo. Que pesar que le he perdido cariño a la connotación de geek, no porque no ame lo que en realidad alguna vez representó sino porque las redes sociales se han encargado de destrozar su real esencia sepultando su alma y convirtiendo a cualquier fulano de turno en el sabiondo y pusilánime adorador de tecnología; que ha leído un par de cosas del asunto y que se le llena la boca de arrogancia cuando menciona el término quad core o mega pixel pero que solo lo utiliza para conseguir viejas y ser popular entre sus amigos adulones. Ser geek en la era de social networking ya no tiene gracia. La palabra ha sido sepultada y pulverizada para siempre por la moda de los insulsos. Solo podría considerar su reuso si somos destruídos como en el planeta de los simios y en un futuro distante nos rebelamos contra ellos y volvemos a crear una raza de humanos con un reset en su nivel de inteligencia y una reconfiguración de egos. De pronto en ese momento, ser geek podría volver a ser cool.
Llego al aeropuerto y a pesar de estar muy bien peinadito y muy bien afeitadito, casi luciendo como un paul mccartney pero versión chibcha y además pobre; la chica del check-in en la aerolinea me insiste que si no llevo algo cortopunzante o algo inflamable, lo que ella no sabe es que yo me divorcie y esos vicios de destruir y quemar cosas quedaron atrás. Le digo que mejor le pregunte a la señora de atrás que le está goteando algo verde de una bolsa blanca que pudiera ser un arma química que se niega a soltar de su mano pero que juzgando por el olor que emana, pretende intoxicar a sus familiares en las próximas horas. Logro salir con mi tiquete de abordaje impulsado por la felicidad de verlos pero llegó a la fila de seguridad y allí nadie tiene derecho a ser feliz, Es un momento donde todo el mundo debe ser agrio, el policía malaclasudo y mal pagado revisa con esa mirada premeditadamente de sospecha para lucir con que hacen bien su trabajo, pero en el fondo está pensando en que la esposa lo esta traicionando en este preciso momento con el vecino apuesto que tiene una camioneta bonita y el sigue trabajando con un salario que no le permite otra cosa que el odio y el atropello psicológico a el pasajero. Y no falta el pasajero amiguero, que quiere buscarle charla mientras el policía seriote le manda la mano.
Mi viaje a la capital es ágil, llego sin contratiempos y me apresuro a buscar un taxi, eso si de los oficiales, ya que según foursquare en uno de sus graciosos tips, podría ser víctima de un paseo del infierno si voy en ilegales. Hago caso y voy a la fila de taxis, comienzo a hacer las llamadas a mis hijos para contarles que ya voy. Mi hijo pequeño me pregunta que porque demoro tanto, que porque no he llegado. Mi hija me pregunta afanosa que cuanto tiempo me demoro, que por favor le avise. Me siento afortunado pienso yo, que me quieran tan rápido en la casa, mi mente se regocija de saber que me quieren tanto.
Pero aún debo superar un obstacúlo enorme; el terrorifico viaje en taxi hasta la casa. Montarme en un taxi por cerca de una hora en la capital es una película de Alfred Hitchcock solo que con banda sonora de Pastor López en un nivel de volumen inhumano y donde el tipo luce como una de esas hienas que acompañaba a mufasa en el rey león cuando intento sugerirle que le baje volumen, se ríe, le sale la baba y lo hace muy lentamente mirando todo el tiempo por el retrovisor para recordar tal vez mi cara. Decirle a un taxista que le baje volumen a su radio es una labor dantesca y podrías salir herido. Pero eso no me importa, solo quiero verlos y abrazarlos. Vitamina obligada para mi rutinaria vida paralela en mi oficina. Soporto envalentonado el taxista macabro que me lleva tal vez deliberadamente por esa ruta con la mayor sucesión de huecos. No interesa, me repito, ya casi estoy con ellos. Llego a mi casa, al fin, siempre afanado, agitado, la emoción todas las veces es la misma, la sangre fluye con presión inocente en mi cuerpo. Es puro amor, pienso yo, mientras le pago al taxista y agarro mis pertenencias. Me están esperando en la puerta. Que afortunado pienso yo. El primero en saltar a abrazarme es mi hijo; “papiiii” , exclama, me abraza apresurado y al cabo de 5 segundos comienza lo que llamo requerimientos de primer nivel donde los besos y abrazos se confunden con solicitudes básicas como "papi, trajiste el iPad?” o "me compraste el nuevo spider-man, cierto?". Yo emocionado, saco de mi morral los aparatejos y algunos regalitos y se los entrego apresurado. Que fácil es hacerlo feliz, - rápidamente pienso - al verle su cara. Llega mi hija y me besa tiernamente, en su rostro la felicidad de verme y de poder decirme de inmediato su requerimiento: “papi, es que necesito comprar el vestido para la fiesta de mi amiga pero no puede ser cheap, debe ser de alta costura, es urgente" y adiciona al instante, "papi mi mouse del iMac no sirve, me compras otro ya?" y me remata con sedicia, con "Papi, necesito plata para ir al cine pero debe ser bastante, me transfieres?”.
Al momento de tratar de sentarme en la sala, he sido bombardeado en una primera fase y ellos lo saben, gozan cuando me ven sentarme, leen el miedo en mis ojos y saben que pueden reforzar el ataque. Es en este momento en que la sofisticación de sus solicitudes asciende, al menos para mí, porque para ellos dos parece siempre ser algo rutinario. Mi hija comienza el bombardeo frontal diciendo, "papi, me esta siguiendo un stalker en instagram, es un intenso, a todo le da like, como crees que deba decirle que no me siga más sin que suene tan insensible?" y sigue con "mira, que lo que me enseñaste de torrent no fue suficiente, necesito saber como mejorar mi transferencia de datos, quiero descargar mucho más rápido, es que tu solo me enseñaste solo lo básico" y sigue con: "padre, además quería decirte que la señal de wi-fi en mi cuarto es buena, pero en el primer piso es terrible, deberías configurarme un extensor de señal". Así es, ella utilizó la palabra configurar, esa que en otros tiempos habría podido confundirse con lenguaje marciano. Cuando creo que mi hija ya me ha dicho suficiente, pues mi hijo continua con destreza donde su hermanita lo deja y me dice "papi, un youtuber que juega minecraft es muy famoso, me ayudas a crear un canal para publicar videos y volverme famoso?" y bueno, yo pensando en que la camisita que le había comprado podría ser algo divertido por el estampado y pues preocupado la agarro y la dejo por allá con la mamá y que se la entregue luego. Soy siempre pendejito. La ropa no es nada emocionante, porque será que siempre lo olvido. Luego me dice, "papi, necesito que me descargues un app que permite grabar mi voz, convertirla en voz siniestra y publicarla, no te preocupes que es free, lo único papi, es que mi tablet debe estar con el hack de root porque sino no se deja instalar, es fácil papi".
Al final, estoy abrumado y feliz, mis hijos me quieren porque me he convertido en el geek que les pintan todos los días en la red. Y bueno, yo solo creo que soy el proveedor que ellos mas adoran en su universo.
//Javier Jones fb.com/josejavierjones