๐'๐๐ง๐๐๐ซ ๐๐ฌ๐ญ ๐๐ง ๐ญ๐จ๐ข, ๐๐ฎ๐ฌ๐ฌ๐ข ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐จ๐ง๐ ๐ช๐ฎ๐ ๐ญ๐ฎ ๐ฉ๐ฎ๐ข๐ฌ๐ฌ๐๐ฌ ๐ฅ'๐ข๐ฆ๐๐ ๐ข๐ง๐๐ซ, ๐๐ญ ๐ญ๐จ๐ข ๐ฌ๐๐ฎ๐ฅ ๐๐ฌ ๐ฅ๐ ๐๐ฅ๐ฬ ๐ฉ๐จ๐ฎ๐ซ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ข๐๐ฬ๐ซ๐๐ซ ๐จ๐ฎ ๐ฅ๐ ๐ ๐๐ซ๐๐๐ซ ๐๐ง๐๐๐ซ๐ฆ๐ฬ.
โณ (๐ข๐ง๐๐จ.) Tสแดsแดแดสษดแด แด
แด แดแดสsแดษดแดสษชแด
แดแด
.
Caminaba por las calles de Seรบl mientras una fina llovizna empapaba la ciudad. El agua resbalaba por su chaqueta oscura, pero รฉl no se inmutaba. Su expresiรณn era serena, impasible, casi como si la lluvia no existiera. En su mano derecha sostenรญa una carpeta algo desgastada, llena de papeles repletos de notas meticulosas sobre expresiones faciales y reacciones humanas.
Entrรณ en un cafรฉ pequeรฑo, el tรญpico lugar de esquina con el olor a cafรฉ reciรฉn molido y repleto de conversaciones que se abrรญan eco por las paredes. Sin decir una palabra, se dirigiรณ a una mesa junto a la ventana y se sentรณ, mirando por el gran ventanal la vida moverse a su alrededor. Cada gesto de la gente, cada sonrisa o ceรฑo fruncido, lo analizaba y memorizaba. Todo era un cรณdigo para รฉl, algo que debรญa descifrar para parecer "normal".
Entonces, una voz oscura y burlona resonรณ en su mente, una voz que conocรญa demasiado bien.
๐๐๐๐๐๐: ๐ด๐ฉ, ๐๐๐๐๐ ๐ก๐๐๐ โmurmurรณ con su tono sarcรกstico y retorcidoโ. ยฟ๐๐๐๐ข๐๐ ๐๐๐๐ก๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐ ๐๐ ๐ข๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐ ? ยฟ๐๐ ๐ก๐ ๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐ ๐๐ ๐ก๐ ๐๐๐๐ ๐ ๐๐๐ขฬ๐ก๐๐?
Bash no respondiรณ de inmediato. Tomรณ aire despacio, sin cambiar su expresiรณn, dejando que la mรกscara inmutable de indiferencia permaneciera intacta. Sabรญa que si reaccionaba a esas palabras, todo su control que habรญa conseguido desde que Sukuna entrรณ en su cuerpo, se desplomarรญa. Y รฉl no podรญa permitirse eso.
๐๐๐๐: No lo entenderรญas โpensรณ con frialdad, manteniendo su tono mental tan afilado como el hieloโ. Esto no es una farsa, podrรญa llamarlo supervivencia.
๐๐๐๐๐๐: ยฟ๐๐ข๐๐๐๐ฃ๐๐ฃ๐๐๐๐๐? โse riรณ tan fuerte que su voz llenรณ cada rincรณn de su mente con un eco cruel. Bash tuvo que aguantar la necesidad de llevarse las manos a las orejas, como si de alguna forma la gente pudiera logar a alcanzar su voz.โ. ยฟ๐ธ๐ ๐๐ ๐ฬ ๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐ ๐ก๐ข ๐ก๐๐๐ ๐ก๐ ๐๐๐ก๐ข๐๐๐๐ฬ๐? ๐
๐๐๐๐ก๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐ก๐ ๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐ ๐๐๐๐ ๐ข๐ ๐๐ข๐ฬ๐๐๐ ๐๐๐ก๐, ๐๐๐ก๐๐๐ก๐๐๐๐ ๐ ๐๐ ๐๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐๐๐๐ฬ๐ ๐ ๐๐๐ฬ๐ .
Bash bajรณ la vista hacia la carpeta que habรญa traรญdo consigo. Abriรณ una de las pรกginas donde tenรญa anotadas sus prรกcticas mรกs recientes: "๐๐ฐ๐ฏ๐ณ๐ช๐ด๐ข ๐ฑ๐ฆ๐ฒ๐ถ๐ฆ๐ฏฬ๐ข ๐ฑ๐ฆ๐ณ๐ฐ ๐ด๐ช๐ฏ๐ค๐ฆ๐ณ๐ข, ๐ญ๐ช๐จ๐ฆ๐ณ๐ข ๐ช๐ฏ๐ค๐ญ๐ช๐ฏ๐ข๐ค๐ช๐ฐฬ๐ฏ ๐ฅ๐ฆ ๐ค๐ข๐ฃ๐ฆ๐ป๐ข; ๐ณ๐ฆ๐ด๐ฑ๐ถ๐ฆ๐ด๐ต๐ข ๐ข๐ฅ๐ฆ๐ค๐ถ๐ข๐ฅ๐ข ๐ฑ๐ข๐ณ๐ข ๐ถ๐ฏ๐ข ๐ฃ๐ณ๐ฐ๐ฎ๐ข." Cada emociรณn, cada gesto, estaba descompuesto en partes que habรญa aprendido como quien estudia una ecuaciรณn matemรกtica. Era su รบnica manera de comprender el lenguaje de los demรกs.
๐๐๐๐๐๐: ๐ธ๐ ๐ก๐ฬ๐ ๐ฃ๐๐๐ฬ๐ โinsistiรณ, esta vez su voz mรกs suave, casi melancรณlicaโ. ๐ ๐๐ ๐ ๐๐ ๐๐ ๐๐ข๐ ๐ก๐ ๐ฉ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐ก๐ ๐๐๐๐ ๐๐ฬ. ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐ก๐ ๐๐๐๐ก๐๐๐๐๐, ๐ ๐๐ ๐๐๐ ๐ก๐๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐๐ข๐๐๐๐ ๐ก๐ข ๐๐ข๐๐๐๐. ๐ผ๐๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐ข๐ ๐๐๐๐๐ฬ๐๐๐๐ ๐ก๐๐๐๐ ๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐๐.
Bash sintiรณ cรณmo sus manos se cerraban en puรฑos bajo la mesa. Por un segundo, casi se permitiรณ creer que tal vez Sukuna tenรญa razรณn. Que esa desconexiรณn era una ventaja. Pero entonces, recordรณ las palabras de su abuelo Belmont. Y eso lo hizo aferrarse aรบn mรกs fuerte a su frรญa imitaciรณn de humanidad, era lo รบnico que podรญa hacer si querรญa proteger a sus seres queridos.
๐๐๐๐: No estoy vacรญo โdijo al fin, sus palabras resonando en su mente con firmezaโ. Solo estoy... controlado. Mientras mantenga ese control, tรบ no puedes hacer nada.
Sukuna soltรณ una carcajada, una risa que parecรญa venir desde el fondo de un abismo oscuro, una risa que sonaba mรกs amenazante cuanto mรกs duraba.
๐๐๐๐๐๐: ๐๐๐๐ข๐ ๐๐๐๐๐ฬ๐๐๐๐ก๐ ๐๐ ๐ โdijo Sukuna, con una voz como el filo de un cuchilloโ. ๐๐๐๐ ๐๐ข๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐ก๐๐๐ ๐๐๐๐๐, ๐๐ข๐๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ก๐ ๐ ๐๐๐๐ก๐๐ ๐๐ ๐๐ข๐ ๐ก๐๐๐ก๐ ๐ก๐๐๐๐ , ๐ฆ๐ ๐๐ ๐ก๐๐๐ฬ ๐๐๐๐ฬ. ๐ ๐๐ ๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐ก๐, ๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐ข๐๐ ๐ ๐๐๐.
Bash abriรณ los ojos y se mirรณ en el reflejo de la ventana del cafรฉ. Lo que vio fue su propio rostro, inalterable, su expresiรณn neutral y vacรญa, pero en sus ojos habรญa algo mรกs.
El camarero dejรณ su taza de cafรฉ sobre la mesa y, siguiendo su rutina, Bash forzรณ una sonrisa educada, pequeรฑa y calculada, exactamente como la habรญa practicado esa maรฑana frente al espejo. Era una sonrisa perfecta, vacรญa y sin emociรณn, pero nadie en el cafรฉ pareciรณ notarlo. Todos la aceptaron como real.