Discriminación en el banco BBVA
Hace 2 días (9 de julio de 2018) me toco vivir una situación de discriminación y “falta de criterio” que quiero compartir:
Una amiga, compañera universitaria, que tiene una discapacidad que afecta varias facetas, siendo la más obvia a la vista la dificultad para desplazarse y moverse por lo que debe utilizar una silla de ruedas con motor puesto que no puede ni impulsar una silla normal por si misma. Ella abrió una cuenta corriente en el banco BBVA con sus respectivos beneficios y restricciones por ser solo estudiante de pregrado (pero la vuelve cliente del banco BBVA).
Si bien estaba contenta con el banco y servicios de este, un día fue a depositar fuera de horario de atención de éste, por suerte para ella la sucursal a la que acude tiene cajeros automáticos que le permiten depositar tanto efectivo como cheque a los cuales se puede acceder por la entrada principal de la sucursal, ella nunca los había usado y me pidió que la acompañara para que le ayudara a usarlos.
La entrada de esta sucursal del BBVA tiene escaleras, y solo escaleras, por lo que no había acceso por la entrada principal para mi amiga que solo puede desplazarse en silla de ruedas, sin embargo el banco tiene un acceso para discapacitados (una rampa tras de una puerta) a unos 20 metros de la puerta principal, que da justo hacia las cajas del banco. Pero la puerta estaba cerrada con llave, tocamos la puerta varios minutos para que alguien de los que estaba adentro del banco pudiese ayudar con el tramite que necesitaba hacer, a lo cual fuimos ignorados por el personal de limpieza y seguridad como también por los pocos funcionarios del banco que estaban (y Sí, podíamos verlos por la puerta que es de cristal y ellos a nosotros), por suerte una mujer joven se acerco a la puerta tras varios minutos de golpear la puerta, trato de ayudarnos y preguntar que necesitábamos, le explicamos la situación y fue a hablar con el jefe de operaciones para que el nos atendiera, fuera de la “buena voluntad” de la chica no nos dieron mayor solución que ir a otra sucursal. PEOR aún no vino el jefe de operaciones, el muy desgraciado envió al guardia del banco con ordenes estrictas de no abrir la puerta y que nos fuésemos (GRANDÍSIMO HIJO DE SURULLO), ni siquiera se ofrecieron a que nos ayudasen a levantarla y subirla por las escaleras para que pudiese acceder.
Muy triste en forma de broma mi amiga dijo:“ni que tuviese una metralleta debajo del asiento de la silla para que no me dejen entrar”, ella estaba acostumbrada a que la tratasen así en todo.
Solo hay dos sucursales más en la comuna, una a más de 2km, la cual tampoco tiene acceso para discapacitados y no nos dijeron en el BBVA siquiera si tenia un cajero automático para hacer depósitos, y otro que esta en el limite con Hualpén la otra comuna (a pie no llegamos ni cagando fácil sus 3-4 horas a pie).
Por suerte, ella me tenia la confianza suficiente para hacer su deposito que fue sustancioso y salvamos el día, pero la situación es completamente inaceptable, podría tal vez entender que si ella no fuese cliente del banco o que nos prohibieran la entrada, pero hubiesen hecho algo humano para que ella pudiese usar el cajero automático, o hubiese una rampa desmontable, o cualquier cosa.
En este momento ella esta considerando ejercer acciones legales y presentar quejas en el SERNAC, ojala que por medio de estas gestiones podamos obligar al banco ha construir una rampa para el acceso para personas con discapacidad para desplazarse y nadie más tenga que sufrir este ridículo trato.
Independiente de cualquier cosa todos merecemos un trato digno y tenemos el deber de tratar dignamente a los demás, no porque tienes una dificultad o discapacidad o problema que no es algo nacido de tu propia responsabilidad al actuar como un ser humano libre justifica un trato irrespetuoso, indigno e inhumano bajo ninguna circunstancia.