Nadie puede negar la existencia de lawfare en España contra el Gobierno con un especimen judicial como Peinado... El delirio constante de sus actuaciones dirigidas siempre a generar el mayor coste político al PSOE y al Gobierno se convertirán en un boomerang que de forma paradójica convierta al juez Peinado en el mayor activo electoral para el PSOE... El juez Peinado actúa con una motivación política evidente vinculada a su ideología y sus filias familiares y personales. No es difícil encontrarse en la Adrada a quien vea al juez compartir cafés y tertulias con insignes miembros del Partido Popular sin esconderse demasiado porque sabe que tiene a toda la judicatura defendiendo, como si fuera su causa, su actuación... La reacción no se está dando cuenta de que han ido demasiado lejos buscando delitos donde nunca los ha habido y ha generado con la persecución a Begoña Gómez la coartada perfecta para argumentar que toda causa contra el Gobierno no tiene nada de justicia y sí mucho de operación política... No hay que desdeñar que esta causa comenzó justo después de que se supiera que el novio de Ayuso había defraudado más de 800.000 euros a hacienda, como quedó reconocido por su abogado para llegar a un acuerdo... Llegará el día en el que sepamos mucho más del contubernio de La Adrada en La Generala y entendamos con mayor claridad lo que existe tras la causa contra Begoña Gómez. Hasta entonces podemos ceñirnos a hechos muy claros con la lógica peinada. El juez Peinado es padre de una concejal dependiente jerárquicamente de Isabel Díaz Ayuso, y como dice el juez en su auto al respecto de la policía nacional, esa dependencia jerárquica es motivo para sospechar que las actuaciones no están sujetas al deber profesional y se ceñirían a los intereses políticos de la adversaria política de Pedro Sánchez (Antonio Maestre)